«Breakfast at Tiffany’s»: 50 años de Moon River

La escena más recordada de la película es la primera, un Nueva York desierto por el que camina una joven vestida de negro, con unas gafas oscuras. En su mano lleva una bolsa de pastelitos daneses y un café. Se detiene delante de Tiffany's, desayuna mientras observa los diamantes del escaparate. Para ella ese es el mejor lugar del mundo, su santuario, su gran sueño. Esa escena nos presenta a Holly, uno de los más inolvidables iconos del cine.

Hace cuatro años se subastó el estiloso vestido negro que Audrey Hepburn lucía en la película. El dinero recaudado, 705.000 dólares, fue destinado a proyectos sociales.

Hoy se cumplen 50 años del estreno de "Breakfast at Tiffany's", comedia basada en la novela homónima de Truman Capote. Blake Edwards fue el encargado de dirigir la cinta y el reparto estaba encabezado por Audrey Hepburn y George Peppard, apoyando a la carismática y bella pareja podemos encontrar a Martin Balsan, Mickey Roonery, Patricia Neal y José Luis de Vilallonga. La inolvidable banda sonora fue compuesta por Henry Mancini. Moon River, la canción que Holly canta en la ventana de su apartamento, se convirtió en un éxito inmediato y se hizo con el Oscar a la mejor canción. El otro Oscar que ganó la película fue a la Mejor Banda Sonora.

Se escucha cantar a una joven, su voz es dulce, susurrante, hermosa. Nadie ha vuelto a cantar Moon River con ese estilo, con esa clase, con esa pátina de tristeza que impregnaba cada nota.

Truman Capote se inspiró en la actriz Carol Grace para crear al personaje principal de la novela, la brillante, alocada y algo frívola Holly. Aunque el autor quería que la película fuera protagonizada por Marilyn Monroe con el tiempo admitió que Audrey Hepburn había hecho un gran trabajo. Sin embargo existen varios cambios que se hicieron en la película para hacer la obra más accesible al gran público que no gustaron al autor. Por ejemplo, la Holly de la novela es bisexual, una cuestión que se obvia por completo en la película. En la novela la historia se desarrolla a principios de la década de los cuarenta pero la película nos traslada a 1960. El final de Capote no se parece en nada a lo que pudimos ver en la pantalla del cine. Holly abandona al gato y no regresa a buscarlo, además se marcha a Sudamérica en busca de alguien con dinero que la mantenga.

George Peppard consiguió el papel de rebote. La primera opción para su personaje fue Steve McQueen, quien debido a compromisos con otros proyectos tuvo que renunciar a la película. Paul Newman también fue propuesto para el papel pero el actor rechazó el papel. Cuando, años más tarde, se le preguntó por su negativa a participar en Breakfast at Tiffany's comentó:

De haberla hecho no hubiera podido elegir un regalo para Joan en Tiffanys. Está claro que todos los diamantes eran de Audrey, entre ellos el personaje de Holly

La historia

Holly Golightly (Hepburn) es una tejana que vive disipadamente en Nueva York. Su día a día está plagado de fiestas, hombres y favores que le permiten llevar un estilo de vida despreocupado. Al edificio donde vive se muda Paul (George Peppard), un escritor sin éxito que para mantenerse a flote ejerce como gigolo de mujeres más mayores. Todo sucede en Nueva York, a principios de 1960. Holly tiene 19 años y abandonó se hogar siendo una cría de 14 años. Tanto Holly como Paul son dos seres desencantados, heridos y asustados que empiezan siendo amigos pero que terminan enamorándose; sin embargo, nada será sencillo para ellos. Paul está realmente enamorado pero Holly tiene demasiado miedo al amor, lo único que desea es no estar sola. Todo en ella era apariencia como los diamantes de Tiffanys ante los que va a desayunar.

A pesar de las fiestas, los diamantes y los hombres ricos estamos ante dos seres humanos que se mueven en el límite de la marginalidad. Su situación, su forma de ganarse la vida, los convierte en seres insatisfechos. Viven al día dependiendo de los “favores” de ricos y poderosos que realmente no se preocupan por ellos. Holly es un juguete roto que deambula por las fiestas sabiendo exactamente lo que tiene que hacer para asegurarse el alquiler.

La película esta plagada de humor, sutilezas, juegos de palabras y ambigüedad. Una delicia ver a Hepburn ya que cada vez que aparece en la pantalla ilumina la escena. Un clásico imprescindible del cine que se mantiene fresca y vibrante 50 años más tarde.

La dulce Audrey

Audrey convirtió a Holly en un icono del cine ¿o fue al revés? Podemos estar horas hablando sobre ello pero es innegable que la imagen de esa atractiva y frágil mujer permanecerá en la memoria de los amantes del cine para siempre. A cerca de su participación en la película dijo:

No me parecía en nada a ella, pero sentía que podía ser Holly. Sabía que el personaje supondría un desafío y deseaba hacerlo. Siempre me pregunto si puse mucho en ese papel, tal vez debería haber sido un poco mas terrible. Pero en aquella época en que acababa de ser madre primeriza, eso era todo lo insensata que podía ser. Si hubiera sido una actriz del método....pero lo cierto es que no creía en el método, creía en un buen reparto. Y aún hoy no estoy completamente convencida de mi Holly.... es demasiado opuesta a mí.  El personaje creo que hubiera requerido a alguien extrovertido, yo soy introvertida