Secuencias favoritas: actuando como un zombie en «Shaun of the Dead»

En el especial que hice sobre la obra de Edgar Wright, destaqué dentro de toda su filmografía una película por encima de las demás: "Shaun of the Dead". En ella el director británico daba otra vuelta de tuerca al subgénero de los zombies, añadiéndole unos toques de humor negro que la convertían en toda una referencia y en una visualización obligada para todo amante de esta temática. Pues bien, ahora quiere volver a retomar la película para una nueva sección de Secuencias Favoritas.

Y es que la película es una mina en cuanto a este tipo de secuencias, puesto que encontramos muchas y de todo tipo. El director supo desenvolverse muy bien en el subgénero porque es un perfecto conocedor de sus películas clave, de cuáles son los elementos que hacen que una película de zombies sea realmente buena. Pero aparte de esto no quiso hacer una nueva cinta sobre muertos vivientes, puesto que se trata de una temática tremendamente prolífica en la que llega un momento que los autores se repiten. Así que Wright quiso aportar un toque personal a todo ello, siempre utilizando las ideas básicas de las películas clásicas de zombies, pero añadiéndole ese toque de humor que siempre encontramos en sus obras.

Esta vez nos encontramos con una de las escenas más graciosas de toda la película. Para el que no la haya visto le pongo en situación. El grupo protagonista, capitaneado por los inseparables Simon Pegg y Nick Frost, se encuentra buscando un lugar seguro donde refugiarse de las hordas de zombies que asolan toda la ciudad. Su plan es llegar hasta el pub donde se pasan casi todo el día tomando cerveza donde construirán un fuerte y esperarán a que les rescaten. Sin embargo, no todo sale como planeaban, sino no tendría gracia, así que justo antes de llegar al pub hay una explanada llena de zombies hambrientos de carne fresca.

¿Cómo pasar entre todos esos grupos de muertos vivientes y conseguir entrar en el pub vivos? La única manera que se les ocurre es imitarlos, hacerse pasar por zombies ellos también y esperar a que eso funcione. Aquí os dejo la escena:

Como veis, se toman muy en serio la preparación ya que cuentan con un zombie que está clavado en un árbol para conseguir una buena imitación. Además una de las compañeras del grupo es actriz, que toma el mando para intentar que el resto consigan una interpretación creíble. Así que se ponen manos a la obra y, siempre tomándoselo a la ligera, pasan entre los zombies aunque despertando algunas sospechas. El culmen es cuando el teléfono de Nick Frost comienza a sonar y él, tan tranquilamente, comienza a hablar olvidándose completamente de la crítica situación en la que se encuentra.

¿Qué hubiera ocurrido si esta misma escena, con su planteamiento y la idea de los protagonista de pasar a través de los zombies, se hubiera dado en una película distinta? Estoy seguro que si hubiera dependido de George A. Romero, el grupo protagonista no habría salido vivo de la situación, no habrían conseguido dar dos pasos antes de que todos los muertos vivientes se les echaran encima. Sin embargo ahí reside la gracia de la escena de Wright: toma a los enemigos como seres estúpidos que se dejan engañar por los buenos, rompiendo completamente esa clásica idea de la astucia del malvado, de la gran inteligencia que siempre tienen los villanos de las películas.

Si a todo ello, además, le añadimos el tinte cómico que aportan todos los actores, el resultado es una escena muy refrescante y sobre todo muy divertida, especialmente al comprobar cómo se desenvuelven cada uno de los personajes, perfectamente identificados, en esa situación tan crítica.

Desde luego es una de las mejores escenas de la cinta, por no decir la que más, aunque durante todo su metraje tiene tantas y tan divertidas que casi habrían que hacer un especial de todas ellas. Para todo aquel que aún no la haya visto, se la vuelvo a recomendar encarecidamente, sobre todo si disfruta con el dúo Pegg-Frost.

Fotos: ThatFilmGuy & Twynkle