Placer culpable: «The Lady Vanishes», un Hitchcock poco conocido

Sería inútil dedicarle a Alfred Hitchcock un especial "Dime con quien sales y te diré qué cine haces", más que nada porque el 2 de diciembre de 1926 se casaba com Alma Reville, colaboradora del cineasta en algunos de los guiones que escribiera, además de ejercer como secretaria de rodaje, y que le sobreviviría tras su fallecimiento. También es cierto que podríamos centrarnos en las que fueran las protagonistas de sus películas, actrices casi siempre rubias como Tippi Hedren, Eve Marie Saint, Janet Leigh, Kim Novak, Joan Fontaine, Grace Kelly, Madeleine Carroll o Ingrid Bergman. Pero tampoco haríamos justicia a la interesante filmografía del personal cineasta londinense. Lo que igual podríamos hacer sería establecer una diferencia entre su filmografía estadounidense y la que produjera en suelo británico. Por separar, más que nada, pues aparte del acento de los actores y, quizás, el sistema de producción de Hollywood que marca una leve diferencia estética entre una etapa y la otra, no se pueden encontrar realmente diferencias artísticas, que no sean las que vienen con la propia evolución del cineasta a lo largo de los años.

Sin tener en cuenta su retorno al Reino Unido en los años sesenta con "Frenzy", 1940 marcaría el nacimiento de Hitchcock en la industria de Hollywood con "Rebecca", de la mano de David O. Selznick, siendo "Jamaica Inn" la última película que rodaría en Europa, justamente un año antes. Curiosamente ambas películas tienen una cosa en común, además de su director, y es que ambas historias partían de novelas de Daphne Du Maurier. Aunque varias son las películas que se pueden destacar de su período británico, como "The 39 Steps", "Secret Agent", "Sabotage" o "Young and Innocent", quisiera aprovechar mi turno en esta sección, que destaca nuestros 'placeres culpables', para destacar una película poco conocida de Hitchcock, que combinaba sus ya incuestionables aptitudes para el suspense con un agudo sentido del humor en una película de 1938: "The Lady Vanishes", que protagonizaran Margaret Lockwood, Michael Redgrave, Basil Radford, Paul Lukas y Dame May Whitty.

Basada en una novela de Ethel Lina White, la historia transcurre en un país ficticio de Europa central, Bandrika, en el que, debido al mal tiempo, un grupo de viajeros que regresan en tren a Londres, deben detener su viaje alojándose en un Hotel de una remota localidad. Si algunas cosas curiosas suceden esa noche, a la mañana siguiente, cuando reanudan su viaje, una encantadora señora que responde al nombre de Froy (May Whitty), desaparece, tal y como adelanta el título de la película, dejando a la protagonista, Iris Henderson (Margaret Lockwood), inmersa en una pesadilla, pues nadie parece haber visto a la señora Froy, ni siquiera antes de que esta desaparezca, cuestionando siquiera que haya existido.

Si en su etapa estadounidense le costaría transmitir su sentido del humor, que quedaría tímidamente plasmado en filmes como "The Trouble with Harry" o la incomprendida "Mr. & Mrs. Smith", en su etapa británica no tendría ningún problema para compaginarlos en la misma película, pues esta misma dualidad entre humor y suspense la podemos encontrar en títulos previos como "The 39 Steps" o "Young and Innocent". Sin pasar de alto la posible influencia de Ernst Lubitsch, llama la atención la ironía de algunos personajes a través de los cineasta aprovecha para ¿¡incluir una relación homosexual!? No sería la única vez que lo vemos en un título de Hitchcock. Sin embargo, debo advertir que toda la gracia se acaba en el momento en que la señora Froy desaparece, convirtiéndose repentinamente en un intenso filme de suspense en el que al identificarnos con Iris, sufriremos su misma desesperación.

"The Lady Vanishes" sería en su tiempo uno de los mayores éxitos del cineasta, que le pondrían en muy buena posición para negociar su salto al otro lado del charco. De hecho, sería nombrada por el New York Times como la mejor película de 1938, así como el Círculo de Críticos de Nueva York otorgaría al cineasta el premio al Mejor Director.

Como curiosidad, destacar que fue la primera película en la que intervenía Michael Redgrave, posteriormente rebautizado como Sir Michael Redgrave por la gracia de su Majestad. Un actor desconocido en aquel entonces para el público de cine, pero muy reputado entre los habituales del teatro, que posteriormente se alzaría con un premio en Cannes por su interpretación en "The Browning Version". Muchos son los filmes a los que aportaría sus magníficas aptitudes interpretativas como "Mourning Becomes Electra", "Secret Beyond the Door…", "The Importance of Being Ernest", "Mr. Arkadin", "The Innocents", "The Loneliness of the Long Distance Runner", "The Hill" o "Goodbye, Mr. Chips". Su linaje se prolongaría en varias generaciones de actores y actrices de los que su última representante viva será Vanessa Redgrave.

Actriz de teatro antes de iniciarse en el cine donde destacara en títulos como "The Thirteenth Chair" o "Maria Walewska", Dame Mary Whitty, volvería a trabajar con el mago del suspense en "Suspicion" y, habiendo recibido una nominación a la Mejor Actriz de Reparto por su interpretación en "Night Must Fall", posteriormente conseguiría una segunda por su papel en "Mrs. Miniver". No dejen de revisar un título que les hará pasar un rato divertido, a la vez que les llevará por el frenesí que caracteriza las obras del mago del suspense.