Confieso: no soporto que Hollywood quiera vivir de éxitos pasados

No hace falta estar demasiado al día de los estrenos de cine hollywoodienses para darse cuenta de que algo no funciona como debería. Si cogemos al azar cualquier sala del mundo y tomamos sólo las películas que vienen de Estados Unidos, tendremos un alto porcentaje de cintas basadas en cómics, libros, videojuegos o simplemente precuelas, secuelas,remakes o reboots. Y lo peor de todo es que no es algo precisamente nuevo sino que ya llevamos unos cuantos años viviendo esta situación.

¿Y todo esto por qué? Es normal que para la industria más potente de Occidente sea muy difícil mantener el listón que se ha creado durante todos estos años de producciones y demás, y sobre todo que tenga que mantener el ritmo no sólo en cantidad sino también en calidad de películas que tienen que hacer llegar a los ávidos espectadores de todo el mundo. Sin embargo creo que se están sobrepasando un poco ante la falta de ideas que muestran la mayoría de los estudios, sobre todo de ideas originales, que aún puedan sorprender al público sin la necesidad de utilizar efectos visuales y demás material para conseguirlo.

Esto no tenía por qué ser un elemento negativo de la industria si sólo se produjera en algunas producciones puntuales. Sin embargo lo que podemos comprobar en las carteleras es que hay una saturación de este tipo de obras que sobrepasa cualquier límite. Actualmente, y durante los próximos años, nos vamos a encontrar con una sobreexplotación de las cintas de superhéroes de la que los mayores beneficiados van a ser los ejecutivos de la Marvel, que comprobarán como la gran mayoría de sus personajes tendrán su propia versión cinematográfica (ya ser en solitario o en conjunto), y que además de eso dejará sus muy jugosos ingresos en taquilla.

Este es otro punto, porque si las productoras siguen haciendo estas películas es porque producen los beneficios suficientes en taquilla como para luego seguir con las secuelas necesarias. Entonces podríamos decir que son los espectadores los que han generado esta situación de salas saturadas de superhéroes y grandes producciones. ¿O han sido los propios estudios los que han obligado al público a elegir estas películas porque no dejan más opciones dentro del circuito comercial? Este es sin duda un debate con difícil solución puesto que ambas opciones lleva la una a la otra, sin embargo la clave está en adivinar cuál se dio primero.

En cuanto al por qué Hollywood actúa de esta manera, la razón es evidente: el dinero. Cualquier persona con un poco de sentido común sabe que la industria cinematográfica norteamericana se rige por los beneficios de taquilla, porque al fin y al cabo se ve como un negocio más que como el arte que es, así que lo que principalmente interesa son los beneficios de taquilla. Sin embargo ¿por qué desde Hollywood creyeron que con estas adaptaciones conseguirían sobrellevar mejor la crisis económica? Como ya comenté en mi artículo al respecto, la CBS realizó un estudio preguntándose lo mismo y un analista al que cuestionaban nos dejaba algunas perlas que nos servían para entender mejor esta situación.

Sin embargo, de todas las cosas que decía había una que encaja muy bien con lo que quiero comentar en este artículo, y es que Hollywood utilizaba iconos de otras disciplinas, personajes e historias ya asentados en medios distintos al cine, por lo que ya tenían esa parte ganada con los espectadores cuando se realizan las adaptaciones. Es decir, que el público ya conoce esos personajes y sus historias y por lo tanto acudirá masivamente para ver la adaptación de su superhéroe a la gran pantalla, pese a que no tengan esperanzas de encontrarse con una gran obra. Por eso justificaba el analista a los espectadores que se pasaban horas esperando para comprar entradas para, por ejemplo, la última cinta de "Harry Potter".

Por supuesto, no todas las cintas que entran dentro de este grupo son completamente innecesarias, o incluso prescindibles. Si no existieran reboots de cintas antiguas nunca habíamos podido saborear la maravillosa trilogía de Christopher Nolan sobre Batman (mientras esperamos a la última entrega). Pero este es sólo uno de los pocos casos salvables.

Igualmente es comprensible que desde Hollywood prefieran coger el camino fácil y simplemente realizar adaptaciones de cómics, secuelas o remakes, pero también creo que todo tiene un límite y no pueden dedicar la mayor parte de su producción a este tipo de obras. Aunque mientras la gente siga acudiendo a las salas a verlas...

Fotos: Cinedor, io9 & HistoryGuy