«Cars 2»: en Pixar también son humanos

Cuando conocimos las primeras noticias de que desde Pixar querían hacer una secuela de una de las películas más flojas de su filmografía (por no decir la que más) "Cars 2", se encendieron todas las alarmas. No porque el estudio californiano se estuviera quedando sin ideas y tuviera que recurrir a secuelas, puesto que todos recordamos la enorme calidad que tenía "Toy Story 3", sino porque fuese precisamente de esa película de la que se quisiera hacer una segunda entrega. Ya hemos conocido noticias sobre la secuela de "Monsters Inc." y nadie opina que vaya a ser un fracaso.

Sin embargo, esta vez con "Cars 2", han demostrado que en algún momento ese nivel de calidad que han mantenido en todas sus producciones tenía que decaer en algún momento y hemos tenido que esperar 25 años para que sucediera. La película es mala, no es penosa, desagradable y nos hace pasar tan mal rato que la repudiemos inmediatamente, pero desde Pixar nos han tenido tan malacostumbrados por el nivel de sus producciones que en cuanto una baja el listón (y sobre todo si lo baja tanto), hay que decirlo y reconocer que en el estudio también son humanos y pueden equivocarse.

¿Y porqué es mala? Empecemos por el principio, y el principio es el corto previo. En el corto protagonizado por los personajes de "Toy Story" ya nos podemos imaginar que algo no va bien, que no termina de funcionar: la historia es muy simplona, sin profundidad y la falta de ritmo es alarmante. Deja con un sabor bastante agridulce y hasta con la sensación de que no es el final propio que se merecía una saga como la de los juguetes, más aún después del final de la tercera parte. Se han utilizado a estos personajes como reclamo, pero ni los chistes hacen gracia ni la historia emociona, al contrario de lo que hemos podido ver en otros cortos de la compañía.

Lo peor de todo es que todas estas sensaciones se trasladan al largometraje, que vuelve a hacernos sentir de la misma manera. Es verdad que la película está llena de gags que buscan dar una continuidad y un ritmo que le faltan a la propia historia, pero son bastante lamentables y tan reutilizados que ya no hacen gracia por su frescura. El problema es que la trama de por sí no es lo suficientemente sólida como para marcar las pautas de la narración, lo que lleva a recurrir a estos elementos para que el espectador sienta que la película no decae.

Pero el problema más grande que sufre la película es el cambio de protagonista. Olvidaos de Rayo McQueen y la importancia que tuvo en la primera entrega, porque esta vez queda relegado a un segundo plano (o incluso tercero) en pos de Mate, la grúa oxidada considerada como su mejor amigo. Desde que se estrenó "Cars", John Lasseter siempre ha mostrado su predilección por este personaje por encima de los demás, ya que realizó el corto previo de Mater and the Ghostlight (al que se hace una breve referencia en la primera película) y también una serie de televisión, titulada Mater's Tall Tales. Pero esta vez se equivoca: es un personaje tan repetitivo, tan poco creíble y tan superficial que no puede mantener la película por sí sólo, no está lo suficientemente trabajado como para llevar la batuta de la cinta, algo que se nota mucho en el resultado final.

Partiendo de este punto, la trama y las subtramas de "Cars 2" dejan mucho que desear. Lasseter se basa demasiado en las influencias que toma de cintas de espías como las de James Bond, y se olvida de dar una identidad propia a su obra. Esto no tendría por qué ser un elemento negativo si realmente fuese esa su intención, pero no es así cuando se demuestra que toda la historia del espionaje internacional y demás no es más que una excusa para que el personaje de Mate sufra los cambios en su personalidad que tanto caracterizan las películas del estudio.

Sin embargo no todo es negativo en la cinta. Podríamos decir que el contenido falla mientras que la forma es lo que la salva. De nuevo, gracias al alto nivel tecnológico con el que cuentan en Pixar, el aspecto visual de la cinta es impecable. El diseño de producción para convertir países como Japón, Italia o Francia en el mundo de "Cars" es sin duda lo mejor de la cinta. Cada uno se adapta a las características de cada país, a su cultura y singularidades, para conseguir un mundo paralelo poblado de coches, con todo lo que eso conlleva.

Creo que este pequeño traspié de la compañía servirá para que se den cuenta de qué valores, qué elementos son los que no pueden faltar en sus películas para que vuelvan a maravillar al gran público. También es verdad que muchos no esperábamos gran cosa de "Cars 2" aunque lo malo es que los pronósticos se han cumplido, pero igualmente ha sido un golpe a la confianza del estudio que esperemos que podamos recuperarlo con "Brave".

2 estrellas

Foto: TrailersWeb, RelatosFantasiaElfos & ManiacoDelCine