A Hollywood no le afecta la crisis económica

O más bien debería ser a los espectadores norteamericanos puesto que en un artículo de la CBS se dan unos datos bastante esclarecedores en este aspecto, y muy significativos teniendo en cuenta la situación económica que estamos viviendo a nivel mundial. Según esta página web, la taquilla veraniega en Estados Unidos a recaudado un 4,48% más que en el mismo periodo del año pasado, unos datos que por otra parte habría que tomar con cierta precaución ya que hay que tener en cuenta distintos factores externos a estos datos como es el IPC.

Pero el dato realmente significativo es la afluencia de gente a los cines norteamericanos. De nuevo según esta fuente, las cifras de asistencia han subido un 2,27% con respecto al mismo periodo de 2010, lo que supone unos cuantos millones de dólares más que se embolsan las productoras. ¿Y todo esto por qué?¿Cómo consiguen en Hollywood que la gente acuda a los cines pese a la desalentadora situación en la que nos encontramos? También hay que tener en cuenta que el precio de las entradas han subido en Estados Unidos y están en una media de 7,89 dólares por sesión.

Para estas preguntas tiene respuesta el analista Paul Dergarabedian, que se puede resumir en una frase: Hollywood da a los espectadores lo que quieren ver, sea lo que sea.

Si las películas son buenas, la gente va al cine. El público sólo se fija en el precio de la entrada cuando no les gusta la película. Si has pasado un buen rato y has disfrutado la obra, sales de la sala y no dices 'acabo de pagar 14 dólares por eso, no me lo puedo creer, no voy a volver'. Si lo has pasado bien, no piensas en el precio. Sólo te lo cuestionas cuando tienes una mala experiencia, y por eso Hollywood está obligado a cumplir con cada film, porque de lo contrario perderá a la audiencia

Unas declaraciones bastante lógicas, tampoco hace falta ser analista para darse cuenta de esas cosas. Pero aparte de eso, el artículo de la CBS recoge datos mucho más interesantes de por qué la gente está dispuesta a pagar por este tipo de películas. Se refieren al fenómeno social que va implementado en el cine desde sus mismos orígenes. Recordemos que en las primeras proyecciones de la historia, la audiencia hacían comentarios en voz alta de lo que veían en la pantalla, algo que con el tiempo ha cambiado hasta convertirse en el silencia absoluto. Sin embargo Dergarabedian aparte de la experiencia comunitaria durante la proyección, también habla de la que se produce después, y cita algunos ejemplos:

Las comedias clasificadas como R (Restricted: niños menores de 17 años deben ir acompañados de sus padres o un tutor) entre las que se engloban "The Hangover Part 2", "Horrible Bosses" o "Bad Teacher" ayudan a dar esta sensación porque estás riendo, estás pasando un buen rato y todo ello en un ambiente comunitario

Es decir, que se genera alicientes externos a la propia película que, aunque el espectador no los tome como fundamentales para escoger una película, ahí están y en cierta manera influyen en esta decisión. Lo que no me queda del todo claro es la idea que se expone de que la industria da lo que la gente quiere ver. ¿No parece más que el público va al cine a ver lo que le quieran poner delante? Porque muchas veces acudimos a la sala con la esperanza de que haya realizado una buena adaptación de nuestra obra favorita y luego no es así.

Para acabar, me gustaría quedarme con una frase muy esclarecedora del artículo:

En la Gran Depresión fue "Casablanca", ahora tenemos a "Harry Potter"

Foto: BestWallpaper & RollingStone