Placer culpable: «Space Jam» con su majestad del aire Michael Jordan

Hollywood nos ha regalado una gran variedad de películas sobre deportes. Desde dramas basados en la vida real con tintes políticos, como "Invictus" por ejemplo, hasta comedias absurdas, como "Dodgeball: A True Underdog Story" o "Semi-Pro". Hay sobre superación personal, como "The Blind Side"; las que contienen grandes discursos motivacionales, como "Any Given Sunday"; aquellas sobre el profesor que trata de ayudar a un grupo de chicos con talento, para mantenerlos lejos de problemas o darles una lección sobre igualdad, como "Coach Carter" o "Remember the Titans".

Si bien entre la larga lista de títulos podemos encontrar grandes películas, por su narrativa, el viaje de los personajes y/o su cinematografía -- otras, estamos de acuerdo, que se descartan inmediatamente --, en muy pocas tenemos al verdadero héroe, a la inspiración, aquella persona que hace magia con cada movimiento, con cada canasta. Sumen unos cuantos personajes lunáticos, animación, extraterrestres y una apuesta, tendrán como resultado un gran comercial de Nike, sí, pero también una de las películas más queridas y recordadas, en especial para aquellos que crecimos en los noventa. Mi placer culpable, señoras y señores, es "Space Jam", el juego del siglo.

1993. Para este entonces, su Majestad del Aire, Michael Jordan, ya había ganado dos medallas olímpicas, tres campeonatos consecutivos con los Chicago Bulls y tenía una línea de zapatos deportivos con Nike. Gracias a la marca, Jordan tuvo su primer acercamiento con los Looney Tunes, al protagonizar un primer comercial con Bugs Bunny; un juego entre live-action y un conejo animado, nada del otro mundo. Después, aprovechando la idea, Nike produjo otro comercial destinado al post-Super Bowl XXVII, donde Michael Jordan fue transportado a Marte, en compañía de Bugs, donde se enfrentarían a Marvin the Martian, su perro K-9 y un ejército emplumado. Entre pura animación, Bugs ponía la locura y, Jordan, la magia. Así fue como el equipo detrás de "The Santa Clauses", "Twins" y "Kindergarten Cop" se inspira para crear "Space Jam".

Dirigida por Joe Pytka (quien trabajó con Michael Jackson en algunos videos musicales) y producida por Ivan Reitman, "Space Jam" se basa ligeramente en el primer retiro de Jordan, cuando intenta hacerse de una carrera en el béisbol, con los Chicago White Sox, para así cumplir el deseo de su padre. En la película, un híbrido entre animación y live-action, Bugs Bunny, Daffy Duck y el resto de los Looney Tunes, le inspiran a regresar a la NBA tras solicitar su ayuda. Resulta que los Tunes van a jugar en un partido de básquetbol contra los Monstars; de perder, serán llevados a la Montaña Tontolandia para entretener a los visitantes del parque de atracciones.

El argumento, sí, lunático, pero esto sale sobrando. Tenemos en pantalla a su Majestad Michael Jordan, sin tener bases de actuación, interactuando con estos personajes, mismos que veíamos todos los sábados por las mañanas. Sólo denle un balón y el resto no importa. Además, la simpatía y esa ilusión por verlo en la cancha, haciendo lo que mejor hace, con eso basta. También destaca la presencia de cinco jugadores de la NBA, bajo la misma condición de Jordan, cero actuación, interpretándose a ellos mismos: Charles Barkley, Patrick Ewing, Muggsy Bogues, Larry Johnson y Shawn Bradley. Resulta grande la secuencia cuando la NBA les manda a hacer análisis, a buscar ayuda. Los vemos en el hospital, con un psiquiatra, en una sesión espiritista, hasta en la iglesia rezando. Resulta grande el guiño de Charles Barkley cuando promete a Dios no volver a salir con Madonna a cambio de tener su talento de regreso.

El talento que complementa al reparto tenemos a un nervioso Wayne Knight, un actor menor y eterno extra, además de la grandiosa participación de Bill Murray, como él mismo. Así como le vemos llegar al partido, con uniforme y todo, Murray le da un toque especial a la película; de hecho, la salva como ocurre en la cancha. Existe una gran cantidad de huevos de pascua y referencias, tanto del mundo animado como en el cinematográfico, hasta del deporte. El que más disfruto, sin duda, es en la llegada de Bill Murray, cuando Swackhammer -- líder de los Monstars con la voz de Danny DeVito -- dice «No sabía que Dan Aykroyd salía en esta película». Después Jordan se acerca a preguntar cómo logró llegar ahí, a lo que responde «El productor es amigo mío. Envió un transporte para que me dejara». El productor al que se refiere, por supuesto, es Ivan Reitman, quien dirigió a Murray y Aykroyd en "Ghostbusters".

"Space Jam" no resultó alguna revolución en animación; para ese año, 1996, ya habíamos recibido "Who Framed Roger Rabbit" (1988), "Cool World" y otras. Sin embargo, ver al dios del baloncesto Michael Jordan como un héroe, como cuando lo hacíamos cuando niños, no tiene igual. Por cierto, si quieren hacer un viaje en el tiempo, pueden visitar la página web oficial de la película; por alguna razón, Warner Bros todavía la tiene activa.