Ni caballeros ni princesas, sólo bestias en «Your Highness»

Puede que en un futuro "Your Highness" acabe constituyendo el 'placer culpable' de alguien, pero desde luego que no va ser el mío. A partir de un guión de Danny McBride, protagonista también de la película, David Gordon Green nos ofrece una comedia revestida de película de aventuras fantásticas, ubicada en la Edad Media, que si en muchos momentos podríamos percibir que la influencia de aquellas fantásticas comedias de los Monty Python, como "Jabberwocky" o "Monty Python and the Holy Grail", finalmente está mucho más cerca de filmes paródicos en la línea de "Scary Movie" o "Spanish Movie".

Ni siquiera me parece que David Gordon Green sea el responsable de este despropósito, pues lo cierto es que visualmente, "Your Highness" está mucho mejor construida que otras películas de estas mismas características, me refiero a las parodias cómicas, no a las aventuras fantásticas medievales. Mi intuición me dice que el culpable del desaguisado no es otro que su protagonista: Danny McBride, que compinchado con su amigo Ben Best ---con el que ya escribiera el guión de "The Foot Fist Way"---, pone a su disposición un texto en el que debe pensar que sale favorecido, gracioso, atractivo y valiente, resultando finalmenteridículo, patoso, grotesco y estrafalario.

Si detrás de las películas de Monty Python podemos encontrar un exquisito sarcasmo que critica a la sociedad británica, detrás del texto de estos dos ilustres guionistas no se esconde más que una infantil liberación que les lleva a incluir todas las palabras que debieron prohibirles de pequeños, añadiendo prácticas que no deben formar parte de su vida diaria, siendo ya adultos. Puede que la primera vez resulte gracioso escuchar hablar de joder, penetrar o follar a estos personajes, por el contraste con el contexto en el que son utilizadas, más que otra cosa, pero a la quinta vez el empacho de alusiones al coito acaba por provocar un inevitable gatillazo, humorísticamente hablando.

También va siendo oficial, al menos para un servidor, que James Franco no ha sido más que un inmenso embaucador, ya que con cada película demuestra su incapacidad para sacar adelante un personaje con personalidad propia. En este sentido, lo cierto es que Danny McBride es el que sale mejor parado de la película, pues los trabajos de actores y actrices como Natalie Portman o Charles Dance, pasan desapercibidos al enfrentarse a sus personajes en un registro completamente dramático. No puedo decir nada de la interpretación de Justin Theroux, pues me pasó totalmente desapercibido tras la caracterización de su personaje.
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