«Furious Love»: la pasión según Burton y Taylor

Puede que "Cleopatra", la ambiciosa y decadente película dirigida por Joseph L. Mankiewicz en 1963, sea recordada por muchos por constituir uno de los mayores fracasos comerciales del cine made in Hollywood, pero para otros siempre será la película en la que coincidieron Elizabeth Taylor y Richard Burton, iniciando una de las historias de amor más románticas, ardientes, intensas y escandalosas que se hayan visto nunca. Una historia que siempre hemos conocido fuera de la pantalla, particularmente a través del papel couché, pero que fuera recogida en una novela escrita por Sam Kashner y Nancy Schoenberger, "Furious Love" y que si Paramount Picture alcanza su propósito podría convertirse en una película dirigida por Martin Scorsese, tal y como comentan en Deadline.

Por lo visto, el libro tenía muchos pretendientes, como la última ganadora del Oscar a la mejor actriz, Natalie Portman, o el guionista, también ganador de un Oscar, David Seidler, por el guión de "The King's Speech". Un interés que nace del hecho de que la propia Taylor cediera para el libro las cartas de amor que Burton le escribiera a lo largo de una relación que les llevara a casarse y divorciarse en dos ocasiones. El reciente fallecimiento de la actriz, el pasado marzo, y el hecho de que gran parte de la prensa resaltara la relación de los dos magníficos intérpretes, han alimentado el interés para realizar un biopic.

Por mucho que Paramount pretenda vender el proyecto como que no se trata de la típica biografía de Hollywood al centrarse en una historia de amor muy escandalosa para la época, un servidor se guarda el derecho a opinar sobre el material a medida que vayan sumándose nombres al proyecto. Así de entrada, el hecho de que Martin Scorsese pueda ser el director asignado no es garantía de nada, pues, a pesar de que se encuentra involucrado en otro biopic, "Sinatra", su aventura cinematográfico-aérea con "The Aviator", me parece bastante hollywoodiense. Aunque le concederé el beneficio de la duda.

Elizabeth Taylor tiene 29 años cuando rueda "Cleopatra". El encuentro con Richard Burton se produce cuando el actor es contratado para sustituir a Stephen Boyd, que hacía de Marco Antonio. Si en la ficción Cleopatra queda prendada instantáneamente por el romano, en la vida real ocurre exactamente lo mismo. Casada, en aquel momento, con su cuarto marido, Eddie Fischer, quien además se había divorciado de su anterior esposa, Debbie Reynolds, para casarse con Elizabeth Taylor, esta se divorciaba ahora de él, para casarse con Richard Burton, que a sus 36 años se divorciaba de su anterior mujer, Sybil. Quizás el hecho de que el rodaje de la película tenga lugar en Italia, hace que la pareja sea acosada por una marabunta de paparazzi que airean a los cuatro vientos los pormenores de una relación que llega a ser condenada por el Vaticano, que se ve que no tenían otra cosa que hacer por aquellos días.

Ambos se divorcian de sus respectivas parejas en 1964 para vivir su amor a lo largo de diez años en los que ruedan juntos filmes como "The V.I.P.s", "The Sandpiper", "Who's Afraid of Virginia Woolf?", "The Taming of the Shrew", "Doctor Faustus", "The Comedians", "Bloom", "Under Milk Wood" y "Hammersmith Is Out". Si en 1974 se divorcian, al año siguiente vuelven a casarse, para divorciarse definitivamente en 1976. Aunque ambos rehacen sus vidas, siempre mantendrían las distancias, conscientes, quizás, de que la pasión que habían derrochado les hacía demasiado volátiles para estar juntos.