Controlada violencia desatada en «Blitz»

Hay una clara diferencia entre el cine de acción hecho en Hollywood y el que viene del Reino Unido. Mientras el primero casi nunca llega a ser más que un producto interesante y entretenido, el segundo acaba siendo, la mayor parte de las veces, una obra dura e implacable, que siempre está mucho más cerca de la realidad que las películas estadounidenses. Lo que hace que las británicas sean algo más difíciles de digerir para el público que busca sólo entretenimiento. Es lo que le sucede a "Blitz", segunda película como director de Elliott Lester que con un estilo visual minimalista ---tal y como es el apartamento del ascendido Porter Nash (Paddy Considine)---, consigue contar una historia policíaca contemporánea, de la que se puede sacar una conclusión que ni tranquiliza ni deja una puerta para la esperanza.

La comisaría a la que pertenece el detective Sergeant Tom Brant (Jason Statham) no sólo está en el punto de mira de la prensa por las violentas demostraciones salidas de todo del detective, sino que también lo está por parte de un delincuente de poca monta, Barry Weiss (Aidan Gillen), que se empeñado en llevara cabo una personal venganza contra la policía en la que se aliará con los medios, a los que hace que le denominen como "Blitz", el bombardero.

Con un estupendo guión de Nathan Parker, conocido por ser el responsable del de "Moon", basado en una novela de Ken Bruen, autor de la novela que también dio origen a "London Boulevard", "Blitz" nos muestra un Londres azotado por la violencia en una interpretación que se acerca más a la que ofreciera Takeshi Kitano en "Violent Cop", que a la de Don Siegel en "Dirty Harry", como algunos puedan pensar por las características del detective protagonista, porque aquí la violencia que está en la calle, convive con los propios policías que se dedican a luchar contra ella.

Puede que Jason Statham no sea capaz de impregnar a su personaje de la intensidad que tuviera el de Kitano, o la ironía del de Clint Eastwood, pero lo cierto es que gracias a estar rodeado de un impecable reparto encabezado por Aidan Gillen, que interpreta al loco delincuente mata policías, o a Paddy Considine como su superior, un sargento gay, sin olvidar la que desde mi punto de vista es la mejor interpretación de la película, la prácticamente debutante Zawe Ashton, como la ex-toxicómana rehabilitada en policía, Elizabeth Falls, que consigue un personaje capaz ofrecer lo mejor y lo peor, y mucho más fuerte y vulnerable que la composición de Paddy Considine, que acaba por resultar un tanto afectada, y no por la orientación sexual de su personaje.

Resaltar la espléndida labor del diseñador de producción de Max Gottlieb, por la espectacularidad de los escenarios en los que se desarrolla la acción, que nunca se alejan de la realidad y la verosimilitud, así como de la estupenda labor del equipo de decoración y dirección artística, que dota a todos los escenarios en los que se desarrolla la acción de esa misma característica realista, sin perder de vista esa estética minimalista a con la que Elliott Lester rueda su película. No puedo olvidarme del espléndido trabajo de Ilan Eshkeri ---que ya fuera responsable de la magnífica banda sonora de "Kick-Ass"--- en la creación de una fabulosa partitura que también se adecua a la perfección al ejercicio de estilo que desarrolla su director.

En cierta medida, "Blitz" recuerda aquellas películas de acción británicas que protagonizara Michael Caine, también de un lado y otro de la ley, como "Ipcress", "The Italian Job", "Get Carter" o "The Black Windmill", que ya fueran homenajeadas en una película reciente, protagonizada por el propio Caine, "Harry Brown". Me atrevería a decir que (siento el SPOLIER) en la muerte del inspector jefe James Roberts (Mark Rylance) hay un homenaje a la muerte de Jim Malone (Sean Connery) en "The Untochables", pero sin necesidad de copiar la secuencia. Igual que en la película de Brian De Palma, aquí los policías también se toman de vez en cuando la justicia por su mano. Un síntoma de la desestabilización de una sociedad que ya se venía denunciando en "Harry Brown" y sobre el que convendría tomar medidas pues lo cierto es que "Blitz" deja bastante claro que tan mal están los de un lado de la ley, como los del otro.
4 estrellas