Top Ten Cine de Trabajadores

El 1 de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, es una de las pocas festividades no religiosas que se celebra el mismo día en todo el mundo. Una fecha que se escoge como homenaje a los acontecimientos derivados de las jornadas de lucha por la consecución de una jornada laboral de ocho horas, que se reivindican en una huelga iniciada el 1 de mayo de 1886 en Chicago, y que teniendo su punto más álgido en la Revuelta de Haymarket, tiene como consecuencia la ejecución de un grupo de sindicalistas anarquistas denominados los Mártires de Chicago. Irónicamente, es en los Estados Unidos en donde no se celebra en este día, sino el primer lunes de septiembre.

Sin duda a veces pienso que debiéramos recordar más a menudo todo el movimiento obrero de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, pues últimamente, y sobre todo a consecuencia de la crisis financiera mundial, muchas de las reivindicaciones del movimiento parecen haber sido olvidadas, incluso por los propios obreros. Por eso no está de más aprovechar un día como este para revisar algunos de los títulos que centran sus argumentos en reflexionar sobre el movimiento obrero en general, y sobre la vida del trabajador en particular.

En este caso más que hacer un listado de películas favoritas, hemos optado por hacer una selección de títulos que representan tanto la vida del trabajador, como su lucha por reivindicar sus derechos. Seguramente nos dejaremos muchos títulos fuera, por lo que os invitamos a que nos dejéis vuestras sugerencias.

10. Documentales sobre trabajadores

Una de las primeras manifestaciones cinematográficas, cuando el cine todavía no estaba considerado ni como medio de comunicación, ni como experiencia artística, ni mucho menos como industria del entretenimiento, estaba relacionada con el mundo obrero. Se trata de "La sortie des usines Lumière", una breve película de 1895 que estaba incluida entre las que se proyectaron aquel 28 de diciembre de 1895, en aquel saloncito que había sido bautizado con el nombre de Salon Indien, situado en el sótano del Grand Café, localizado en el número 14 del Boulevard de Capulines, y que utilizado normalmente como sala de billares había servido para realizar la primera proyección pública del cinematógrafo.

Más allá de las muestras que puede haber dejado lo que se conoce como la Escuela de Brighton, formada por documentalistas como George Albert Smith, James Williamson y Alfred Collins, lo cierto es que, aparte de las discusiones sobre la veracidad como documental del legado del estadounidense Robert F. Flaherty, "Man of Aran", sigue siendo uno de los más espléndidas muestras sobre la forma de vida de un colectivo social, concretamente los habitantes de las islas del archipiélago de Arán, al Oese de Irlanda. Aunque tanto este documental como el resto de obras de Flaherty tenga un interés más centrado en el equilibrio entre el hombre y la naturaleza, lo cierto es que sus documentales fueran muy influyentes para documentalistas posteriores como John Grierson, auténtico responsable de la institucionalización del documental. O una de las magníficas obras de José Luis Guerín: "En construcción", premiado con el Goya al Mejor Documental en 2002. A partir de la construcción de un edificio en el Barrio Chino de Barcelona, este singular cineasta hace un retrato social tan realista como poético.

9. Cine comunista

Pocas cinematografías deben ten un espíritu más social como la soviética. Sin duda el movimiento comunista siempre está muy vinculado con el movimiento obrero, luego no debe sorprender que tras la revolución rusa emerja un movimiento cinematográfico en torno al mundo obrero liderado por figuras como Dziga Vertov y su cine-ojo, que influiría tanto posteriormente a franceses como Jean-Luc Godard a la hora de desmarcarse de la nouvelle vague para reafirmarse en el cinéma vérité. De entre los más bellos documentos que ha dejado este cineasta se encuentra el que dedicara, precisamente, al arte de capturar imágenes en movimiento, que le sirve para ofrecer un retrato del estilo de vida en una ciudad de la Unión Soviética en "Chelovek s kino-apparatom (Man with the Movie Camera)".

Debido, probablemente, a la mala gestión del gobierno de Lenin en la creación de un falso realismo socialista, tan maniqueo como los cines propagandísticos de cinematografías como la italiana y la alemana en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, o de la estadounidense, aunque con panfletos opuestos, no debe extrañar que la cinematográfica que mejor ha superado el paso del tiempo haya sido la de Sergei M. Eisenstein. Si "Bronenosets Potyomkin (El acorazado Potemkin)", es una película centrada en el conflicto entre el estrato inferior en la escala del mando militar y sus superiores, u "Oktyabr (October)" sea una película de indiscutible carácter obrero y social. Una de las películas que más me impresionara de este cineasta sería su ópera prima: "Stachka", cuyo título en España "La huelga", indica con claridad su vinculación con el tema que nos ocupa. No se confundan. El hecho de que sea una película muda, no quiere decir ni que sea lenta, ni de digestión sencilla, sino todo lo contrario, su ritmo vertiginoso y la manera en la que se desarrolla la acción obliga al espectador a estar atento en todo momento, o incluso a un segundo visitando.

En este capítulo vinculado a la ideología comunista en la que siempre es más importante el trabajador que su patrón, no está de más incluir una de las películas del genial Charles Chaplin, "Modern Times", que aunque la trama completa de la película acabe siendo más cercana a la comedia romántica, comienza en una fábrica en la que un entrañable Chaplin acaba siendo víctima de una desbocada indsutrialización.

8. Desde Asia con sudor

Antes de que la filmografía de Zhang Yimou se dejara llevar por derroteros tan espectaculares visualmente como los de "Hero" había centrado su discurso cinematográfico en mostrar las carencias de la vida en China bajo la opresión de sus ciudadanos. Aunque la mayoría de sus películas, como "Ju Dou (Semilla de crisantemo)" o "Huozhe (¡Vivir!)", en clave intimista una y en forma de cine épico la otra, sean más cercanas al melodrama que al cine social, lo cierto es que en todas ellas podemos encontrar rotundas críticas a las políticas sociales de los diferentes gobiernos de China, tanto en la edad media como bajo el régimen comunista. Puede que su título más crítico y social sea "Qiu Ju da guan si", el periplo que obliga a la embarazada Qiu Ju (Gong Li) ha buscar una solución tras el enfrentamiento de su marido con el jefe de la comunidad en la que viven.

Seguro que también discutible para algunos es la inclusión en esta lista de "Cyclo", la película de Tran Anh Hung, pero si tenemos en cuenta que su argumento alude inicialmente a un título muy vinculado con la reivindicación del trabajo, como "Ladri di biciclette", y a pesar de que su discurso no está totalmente centrado en el trabajador, lo cierto es que la película sí tiene un interés por mostrar las desigualdades de la sociedad vietnamita, vilipendiada tanto por comunistas como por capitalistas.

7. La mujer trabajadora

Dentro del cine dedicado al movimiento obrero podemos encontrar múltiples ejemplos unidos a una segunda reivindicación: la de la mujer trabajadora. Particularmente en el cine estadounidense podemos encontrar numeroso ejemplos, como cualquiera de las películas en la que participara Barbara Stanwick, aunque quizás uno de los títulos más recordados sea el retrato que se hace de una mujer independiente que consigue salir adelante en la vida sin la ayuda de un hombre en "Mildred Pierce", la película de Michael Curtiz por la que Joan Crawford obtuvo un Osar de la Academia. Otras actrices lograrían ese mismo galardón, o al menos su nominación, interpretando papeles de mujeres trabajadoras en filmes como "Silkwood", "Erin Brokovich" o "Norma Rae", filme por el que Sally Field obtendría su segundo Oscar. Incluso una actriz como Jane Fonda es capaz de interpretar a una prostituta como si fuera una trabajadora en "Klute".

6. Los intríngulis de los sindicatos

Aunque se supone que los sindicatos sean organizaciones que trabajan por el bien de los trabajadores, lo cierto es que el cine ha tendido a retratar a este colectivo más como una banda de gángsteres que como una unión de trabajadores. El ejemplo más claro de ello parece ser "On the Waterfront", la película de Elia Kazan en la que el cineasta aprovecha para hacer una metáfora que ayude a entender sus motivos para testificar contra sus colegas en la encarnizada caza de brujas.

Con un tono mucho menos sensacionalista, aunque con indiscutibles vinculaciones criminales encontramos la película de Danny DeVito, "Hoffa", interpretada por un magnífico Jack Nicholson que consiguiera una de sus muchas nominaciones al Oscar, y que, siguiendo un guión de David Mamet, cuenta la historia de Jimmy Hoffa, un carismático y controvertido líder sindical, que creara el sindicato más grande del mundo. Su condición de líder sindical le llevó a los más altos círculos del poder, llegando a enfrentarse con la familia Kennedy. Fue considerado por muchos el "símbolo viviente de la corrupción".

Pero mucho más interesante me parecen las películas que realizadas por un tándem argentino formado por el actor Federico Luppi y Adolfo Aristaráin, que ha dado obras tan interesadas por la causa social como "Lugares comunes" y la espléndida "Un lugar en el mundo", pero que realizaran una interesante, pero menos conocida película en torno a las intrigas criminales de los sindicatos en "Tiempo de revancha".

5. Liberté, égalité, fraternité

Resulta difícil creer que un productor pueda estar interesado por los derechos del trabajador, pero es la conclusión que podemos sacar tras echar un vistazo a la filmografía de Claude Berri. Ya como productor es responsable de un título de Roman Polanski que decíamos hace poco que algunos críticos consideraban un documental sobre la vida en una granja: "Tess". Pero lo cierto es que el productor francés decide ponerse al mando de un proyecto como "Germinal", que retrata las dificultades de la vida en un pueblo del Norte de Francia dedicado a la minería, tiranizados por el capital y unas condiciones laborales insoportables. Posteriormente, realizaría un intenso melodrama en dos partes, "Jean de Florette", en el que dos familias de agricultores llegan a algo más que las manos por culpa de unas tierras.

4. El costumbrismo español

Si algo caracteriza el cine español de sus inicios es por su costumbrismo que le lleva a realizar retratos de la sociedad en películas como "Nobleza baturra", en la que antes de que todos se rindan ante las cualidades vocales de Imperio Argentina, podemos disfrutar de unas espléndidas estampas de la vida en el campo. Cineasta controvertido que trabajaría bajo el mandato del régimen franquista, Florián Rey, dejaría antes de sus éxitos comerciales un título indispensable en la historia del cine mudo español como "La aldea maldita". Fruto de un remake posterior, en 1942, la película muestra la repercusión, tras dos años de sequía y cosechas perdidas, en un pueblo campesino en el que toda la población se verá obligada a emigrar.

Es curioso que el contrapunto a "La aldea maldita" sea una película de José Antonio Nieves Conde, militante de la falange, que con "Surcos" alerta de los males y pecados a los que se expone una familia que se traslada del campo a la gran ciudad. En cierta manera precursora de la edad moderna del cine español, o del verdadero nacimiento, como se reivindicara posteriormente en las Conversaciones de Salamanca, lo cierto es que en la película se deja notar la influencia estética del neorrealismo italiano que cineastas como Luis García Berlanga y Juan Antonio Bardem tan bien aprovecharán para sus propias películas.

Precisamente la trayectoria de Juan Antonio Bardem siempre ha estado vinculada a sus ideas comunistas, aunque nunca mostrara tan abiertamente sus postulados como en su cine post-franquista con filmes como "El puente" en el que a través de una trama tan sencilla como que un empleado de un taller decida aprovechar un puente vacacional para irse a Torremolinos en busca de suecas, sirve para realizar una peculiar road-movie que muestra el estado de la sociedad española que ha dejado un régimen dictatorial de cuarenta años.

Entre los cineastas españoles contemporáneos, el que más se acerca a una mirada social es sin duda Fernando León de Aranoa, que tras unos inicios más centrados en la mirada familiar, se inclina hacia una mirada social en filmes como "Los lunes al sol", "Princesas" o, incluso, "Amador".

3. Miradas enfrentadas

Entre los múltiples títulos dedicados al género del western que realizara John Ford, destacan dos títulos imprescindibles dentro de un ciclo de temática social o en la que se muestra la vida del trabajador. Basada en una novela de John Steinbeck y en la que se muestran los devastadores efectos del crack del 29 y la Gran Depresión en los Estados Unidos, John Ford realiza "The Grapes of Wrath" en la que Tom Joad (Henry Fonda), deberá buscar la tierra prometida tras ser expulsado, junto con su familia, de sus propias tierras.

Un sólo año después, el cineasta de origen irlandés realizaría una de las películas más emotivas sobre la figura del trabajador en "How Green Was My Valley", la historia de un pueblo minero de Gales centrado en una familia orgullosa de que todos sus miembros sean mineros, pero que deben enfrentarse tanto a la bajada de salarios, como a la negativa de su padre a unirse a los sindicatos para reivindicar sus derechos. Ambas películas parecen ofrecer dos tendencias políticas opuestas pues si una parece estar más del lado de los trabajadores en una visión más cercana al socialismo, lo cierto es que la otra es completamente opuesta siendo más tradicional y retrógrada, aunque no por ello menos emotiva.

2. La vida rural

Ganadora de la Palma de Oro en Cannes, Ermano Olmi ofrece un retrato en tono semidocumental sobre la dura y sacrificada vida en una granja italiana en "L'albero degli zoccoli". Una película completamente naturalista y solemne que al igual que el neorrealismo, utiliza actores no profesionales para que hagan una representación de si mismos. Más documento socio-histórico que filme de ficción pues se limita a mostrarnos la vida de estos campesinos.

Un par de años antes, y en el mismo ambiente campesino y rural, Bernardo Bertolucci había realizado "Novecento". Su impresionante fresco sobre dos familias que comparten un mismo acontecimiento: el nacimiento de dos de sus miembros, con la diferencia de que si uno es el hijo de un terrateniente, el otro es hijo de un bracero. Una diferencia que les llevará a enfrentarse de manera diferente a a los sucesos que se ocurren a lo largo del siglo XX en Italia.

1. Trabajadores urbanos

Y volviendo al cine británico que tan influido ha estado siempre por la escuela documental, hablar de cine social y de cine sobre trabajadores es hablar de Ken Loach, en cuya filmografía podemos encontrar bastantes filmes entorno a la temática que nos ocupa. Quizás una de las que más éxito tuviera en su momento fuera "Riff-Raff", que tuviera como protagonista a Robert Carlyle y que en un tono cómico narra la historia de un obrero londinense que se enamora de una joven cantante adicta las drogas. Aunque en este caso pueden servirse ustedes mismos. ¿Algún otro título que prefieran del cineasta inglés?