Placer Culpable: «Mystery Men», pionera en la parodia superheróica

"Mystery Men" (1999) es una de esas películas que con el paso del tiempo se convierten en las favoritas de más de uno, en las clásicas, en las destinadas o a una remake o, claramente, a una edición especial con varios comentarios entre otras muchas cosas. "Mystery Men" es como uno de sus personajes protagonistas: no es La película, es una de las otras, y por eso es tan buena, o mejor, tan secretamente genial que tiene que formar parte de mi selección en "Placer Culpable".

Fruto de la adaptación de una historieta antes de que esto se convierta en la regla del cine norteamericano de estos días, estrictamente, de la obra de Bob Burden, la cinta cuenta la historia de los vengadores casi anónimos de Champion City, todos bajo la sombra del verdadero héroe reconocido, Captain Amazing, personificado por un enctador Greg Kinnear, quien ha sido capturado por su archienemigo, Casanova Frankestien, en esta ocasión, encarnado por Geoffrey Rush. Con esta desaparición, nuestro grupo favorito de luchadores contra el crimen, encabezados por Ben Stiller, Hank Azaria y William H. Macy, cada uno personificando a su respectivo superhéroe de dudosos poderes --- el personaje de Stiller, por caso, es Furious, un hombre al estilo de Wolverine que tiende a tener un comportamiento furioso y así activar... Bueno, nada, no cuenta con ninguna habilidad en particular, la verdad ---.

Repleta de situaciones cómicas que tienden a la parodia del género, la cinta es realmente increíble por esta capacidad de adelantarse definitivamente a su tiempo, esto es, realizando la parodia de una política de producción cultural todavía no instalada en el mercado, lo cual es realmente increíble. Además, las actuaciones son memorables, con participación de profesionales de la talla de Janeane Garofalo o de artistas invitados a la ocasión como el mismísimo Tom Waits.

En estos tiempos en donde todo tiene que tener o un vampiro o un tipo con un pasado ruinoso que la mismo tiempo decida luchar contra el mal, "Mystery Men" vuelve a demostrarnos que nos podemos mofar de casi todo con cierta calidad --- sin caer en las parodias un tanto burdas y muchas veces poco graciosas: sí, pienso en "Meet the Spartans" (2008) y cosas por el estilo --- y que el género historietístico, pese a ser tan explotado por estos días, todavía tiene cosas que ofrecernos y que podemos disfrutar sin ningún tipo de remordimientos. Más que culpable, este es un placer a secas, ¿no les parece?