Nostalgia edulcorada en «Water for Elephants»

En su tercera película como director, tras "Constantine" y "I Am Legend", Francis Lawrence, antiguo creador de vídeos musicales para artistas tan variopintos como Britney Spears, Will Smith y Aerosmith, decide dar un giro a su carrera ---¿o en realidad es el mismo tipo de cine pero con otros monstruos?--- con "Water for Elephants". Lo que una madre llamaría una película de las de antes, para lo bueno, pero también para lo malo.

Si por un lado su producto es un entretenido ejercicio de nostalgia que nos transporta a la época de la Gran Depresión en los Estados Unidos de América. Algo parece que viene y va a continuar siendo habitual en los próximos años como alusión a la crisis internacional actual. Pero en este contexto, en lugar de ofrecernos un relato dramático que nos haga reflexionar sobre nuestra realidad presente, prefiere ofrecernos un producto de evasión romántico y sentimental, que aunque no llega a hacerse empalagoso, tampoco penetra de lleno en el corazón del espectador, por lo menos de éste.

Si la estructura y muchos elementos de la trama de la película nos recuerdan a títulos como "The Bridge of Madison County" o "The Horse Whisperer", no debe resultar extraño pues ambas películas comparten con "Water for Elephants" a su guionista, Richard LaGravenese, que adapta aquí una novela de Sarah Gruen, quien debió quedar encantada el día que viera "Gilda" pues los tres personajes protagonistas no son más que trasuntos de los de película dirigida de 1946 por Charles Vidor, salvo que donde una se desarrollara en un lujoso cabaret, la otra lo hace en el decrépito ambiente de un circo y donde Rita Hayworth se quitaba el guante mientras cantaba, aquí Reese Witherspoon se sube a un elefante y se queda callada. Eso sí, donde Ballin Mundson (George Macready) era un elegante malo en "Gilda", August (Christoph Waltz) es en "Water for Elephants" un malo malísimo de la muerte, comparable sólo con la madrastra de Blancanieves y donde esta utilizaba su espejito mágico y sus artes maléficas, este tiene a su focino y la fuerza bruta.

Que conste que pesar de todo, "Water for Elephants" resulta un filme entretenido y agradable de ver, apoyado en un cuidado diseño de producción de Jack Fisk---del que hablábamos ayer a propósito de su relación con Sissy Spacek--- y la espléndida fotografía de Rodrigo Prieto---colaborador habitual de Alejandro González Iñárritu---, y en la que se agradecen las excelentes interpretaciones de Hal Holbrook, Reese Witherspoon, Christopher Waltz y hasta un Robert Pattinson que si en "The Twilight Saga" puede enfrentarse a todos los lobos que le pongan por delante, aquí no consigue echarle cara a la auténtica estrella de la película: Rosie, el magnífico ejemplar de elefante hembra.