Cannes 2011: bonita manera de empezar la semana

Uno de los grandes placeres de un cinéfilo es el reencuentro con películas tan deliciosas como "Voyage dans la Lune", la mítica pieza de Georges Méliès inspirada en la novela de Jules Verne, De la Tierra a la Luna. Una pequeña joya que que ha sido catalogada, por derecho propio, en el patrimonio mundial de la Unesco. El proceso de restauración de la película comienza en 1993, tras encontrarse en Barcelona una versión en color de la película, recordemos que Georges Méliès tenía por costumbre colorear a mano sus propias películas. Si bien el proceso ha sido largo y laborioso, la película se ofrece finalmente en la sección Cannes Classics, sonorizada por la banda de música electrónica Air. Todo un auténtico placer.

Aunque el plato fuerte del día era la presentación de "The Tree of Life", en la que su director Terrence Malick, no estuvo presente, delegando en dos de sus protagonistas Brad Pitt y Jessica Chastain, junto con algunos de los productores de la película que justificaban así al cineasta estadounidense:

No quiere hablar sobre la película, desea que el público la reciba como un poema y que cada uno pueda interpretarla como quiera.

Si bien la película fuera propuesta para su participación en la edición del año pasado del festival, la expectación que ha suscitado, no sólo su inclusión en la de este año, sino el inmenso retraso para su estreno en salas comerciales debe ser la responsable de que "The Tree of Life" haya sido sido recibida entre abucheos y aplausos. Lo que no impide que esté mencionada en las quinielas para premio que haya sido comparada con otro ambicioso proyecto que abarcara desde el principio de la humanidad hasta un tiempo futuro, como "2001: A Space Odyssey", con la que comparte a Douglas Trumbull, que si en la película de Stanley Kubrick se encargara de los efectos visuales, aquí es responsable del estilo visual de la película. Medios internacionales también destacan la interpretación de Brad Pitt, quien se mostraba indiscutiblemente encantado de haber participado en el proyecto:

"Harían falta varios días para explicar el proceso de creación de la película. El guión estaba muy bien escrito, era muy denso, pero Terrence Malick no quería seguirlo al pie de la letra. Le gusta atrapar la verdad al vuelo. Es por eso que la película desprende esa impresión de frescura. Además, casi todo se filmó a plena luz del día.

El segundo plato del día estaba ofrecido por Bertrand Bonello, que vuelve a explorar el tema de la sexualidad en "L'Apollonide: souvenirs de la maison close". En la presentación se encontraban las doce actrices de una película que estaban encantadas con su director, cosa que no debe haber sucedido con los asistentes a la proyección, pues algunos han abandonado la sala. Hoy se presenta "Pater", el curioso experimento de Alain Cavalier y otro de los platos fuertes: "Le Havre", le esperada película del cineasta finés Aki Kaurismäki, sobre las que daremos cuenta mañana mismo.

Fotos: CP24