Cannes 2011: y con él llegó el escándalo

Como no podía ser de otra manera, la jornada del miércoles ha estado protagonizada por el polémico Lars Von Trier. Y no tanto por su película, sino por algunos comentarios de las declaraciones del cineasta danés en la rueda de prensa para presentar "Melancholia", algo que ha provocado que el Festival de Cannes, conmocionado, pidiera una explicación sobre esos comentarios en los que aseguraba lo siguiente:

Yo entiendo a Hitler aunque entiendo que hizo cosas equivocadas, por supuesto. Sólo estoy diciendo que entiendo al hombre, no es lo que llamaríamos un buen tipo pero simpatizo un poco con él.

Esto es lo que ha resaltado la mayoría de la prensa congregada en Cannes, que por muy especializada que sea, sigue estando dominada por la necesidad de sensacionalismo pues el desafortunado comentario ha copado los titulares de la mayor parte de los medios, para los que la película en sí, ha quedado en un segundo plano. ¿Quizás fueran presa de la misma invasión de extraterrestre que asolara los Estados Unidos en 1939? Lo menciono porque según comentan en Las Horas perdidas y algunos otros medios, el cineasta comentó dos veces que estaba bromeando. Reproduzco a continuación el fragmento ampliado en el que menciona la frase polémica:

Lo único que puedo decirle es que durante mucho tiempo, yo pensé que era judío y que me hacía muy feliz pensar que era judío, hasta que apareció Susanne Bier y, de repente, dejó de gustarme lo de ser judío. Era broma… Perdón. Bueno, después descubrí que no era judío, aunque de verdad que deseaba serlo (…). En vez de eso, descubrí que en realidad era nazi, porque mi familia era alemana, no judío-alemana. Y eso también me gustó. Así que, ¿qué puedo decir? Que entiendo a Hitler. Entiendo que hizo algunas cosas mal, pero lo veo sentado en su búnker. Quiero decir que entiendo a la persona. No diría que Hitler fuera lo que se dice una buena persona pero, sí, le entiendo y simpatizo con él… ¡Vamos! No digo que me vaya la Guerra Mundial. Ni que esté contra los judíos. Ni siquiera estoy contra Susanne Bier. Estoy con ellos. Y digo esto igual que digo que los israelíes son como un grano en el culo. ¿Cómo salgo de este embrollo? De acuerdo, soy un nazi.Y en cuanto al arte, voy con Speer. Albert Speer me gustaba. Estaba ‘tocado’ por la mano de Dios, tenía un talento que… Vale, dejadlo”

Desde mi punto de vista está clara la ironía de sus palabras, pero, en cualquier caso, Lars Von Trier se ha apresurado a explicar que cayó en una provocación, por lo que trató de defenderse afirmando:

Si he herido a alguien con las palabras que dije esta mañana en la conferencia de prensa, me disculpo sinceramente. No soy antisemita ni tengo prejuicios raciales de ninguna clase ni soy un nazi.

Un servidor no lo duda en absoluto, por lo que volveré a lo que sí me interesa, que son las declaraciones sobre el cineasta y sus dos protagonistas acerca de "Melancholia":

He pasado por varias fases durante mi vida. Me gusta la noción de sufrimiento y culpabilidad que transmite la melancolía. La melancolía existe en el arte que me gusta y forma parte integral de las formas artísticas mejor conseguidas. ¡Incluso cuando trato de hacer comedias, se vuelven melancólicas!

El director de la película ha estado respaldado por sus dos protagonistas: Charlotte Gainsbourg y Kirsten Dunst. Como viene siendo habitual en estos casos, y más especialmente con el cine de Lars Von Trier, la recepción de "Melancholia" no ha dejado indiferente a la crítica, teniendo detractores tan acérrimos como defensores, aunque parece que nos encontramos ante una de sus mejores películas. Quizás su mayor enemigo siga siendo el propio cineasta con declaraciones como las siguientes, aunque también funcionan a la perfección como estrategia de márketing, quedando claro que la ironía impregnaba sus declaraciones:

Al ver las pruebas de cámara empecé a rechazar este romanticismo. La música de Wagner nos envolvió hasta el punto en que todo se volvió demasiado romántico. ¡Es probable que no valga la pena ver la película!

En este mismo día también se presentó "Hanezu no tsuki", la película de Naomi Kawasi, que fue recibida de una manera mucho más discreta y que ofrece una oda a la naturaleza, al placer de esperar y al respeto de las tradiciones ancestrales:

El sufrimiento que padecen las personas en las sociedades modernas es la consecuencia de nuestra incapacidad de admitir que somos un elemento más en la naturaleza. Puede decirse que en mis películas el ser humano tiene un papel secundario, porque doy a la naturaleza el papel protagónico.

Y mañana los que van a sufrir serán los admiradores de Pedro Almodóvar, pues se presenta "La piel que habito", que tendrá que vérselas con los samuráis de Takashi Miike en "Ichimei".

Fotos: 20 Minutos Viet Luxe