Cannes 2011: martes de festival

Objeto de un homenaje por parte del festival, Jean-Paul Belmondo ha sido uno de los personajes de la jornada del martes, en el que se proyectó el documental "Belmondo, itinéraire…", dirigido por Vincent Perrot y Jeff Domenech, al que siguió una cena y una fiesta en la que se homenajeaba al actor y su carrera. Homenaje que se completa con la proyección de dos filmes más: "Cent mille dollars au soleil" y "Le magnifique". Con las siguientes palabras explicaban Gilles Jacob y Thierry Férmaux sus motivos para una elección tan singular :

La amplitud de su registro, el carisma de su personalidad, la precisión de su interpretación, sus afirmaciones burlescas y su aspecto desenvuelto lo han convertido junto a Jean Gabin y Michel Simon, en uno de los actores franceses más importantes de todos los tiempos.

También fue protagonista Mel Gibson, pero por su ausencia en la presentación fuera de concurso de "The Beaver", la tercera película dirigida por Jodie Foster tras "Little Man Tate" y "Home for the Holidays", en la que vuelve a incidir en su tema recurrente: la familia, pero en este caso para analizar la crisis del modelo familiar tradicional en la actualidad. Una película que a pesar de no haber sido recibida de buena manera por el público estadounidense, sí ha recibido todos los elogios de la crítica congregada en el festival, que ha elogiado la interpretación de Mel Gibson.

Todavía sin superar la conmoción, para bien o para mal, de "The Tree of Life", se presentaba ayer en la sección oficial "Pater", una película dirigida y protagonizada por Alain Cavalier en la que mantiene un diálogo con su actor, Vincent Lindon. Una película "extremadamente singular, extremadamente inventiva", según su propio director, motivo por el que, probablemente, no ha despertado mayor interés.

La película del día fue, indudablemente, "Le Havre", la última obra de Aki Kaurismäki, un cineasta tan peculiar artísticamente, como excéntrico personalmente, que fue recibida con una de las mayores ovaciones de lo que va de festival y que cuando fue preguntado acerca del sentido del humor que se puede apreciar en su película, menos irónica que las anteriores, respondía con esta claridad:

No tengo ninguna esperanza hacia el planeta cuando veo a los hombres que le habitan, por eso no añado más a la película, que es ante todo una diversión. Cuando tenía 10 años, ya estaba decepcionado por algunas cosas y por entonces fingía para suscitar la esperanza en los demás.

Rodada como si fuera un cuento de hadas, la película sumerge al espectador en el habitual universo de contrastes que puebla las películas del cineasta finlandés, cuyas películas pueden parecer tan cómicas como dramáticas. "Le Havre" podría ser además una continuación de lo que sus personajes iniciaran con "La Vie de Bohème", que se alzara con el Gran Premio del Jurado en la edición de 1992. ¿estará en el palmarés de este año? En cualquier caso abróchense los cinturones, que mañana llegan curvas con "Hanezu" y "Melancholia".

Fotos: Terra 20 Minutos