Confieso: no soporto «Moulin Rouge!», a veces es mejor decir las cosas y no cantarlas

A ver,tengo muchos problemas con los musicales, lo confieso. Realmente no me gustan: algo tiene que ser muy bueno, muy llamativo para que, pese a encontrarse en el formato de musical, me siga interesando. Pienso ahora en la película de Tim Burton, "Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street" (2007), que en cierto sentido logró interesarme como para que vaya al cine a ver de qué se trataba, pero un extraño sinsabor quedó en mi boca al momento de atravesar la puerta del cinematógrafo y volver a la realidad cotidiana. Lo mismo con "Dancer in the Dark" (2000) de Lars von Trier, película que cuenta con la aparición en la gran pantalla de Björk y que vuelve, una vez más, sobre esas complejas historias en donde se pone en primera escena el sufrimiento humano, la alienación una fuerte oposición anti-hollywoodense que muchas veces, a mi juicio, no llega a ningún lado --- habría que revisar el probelma y ser muy puntilloso para ver si von Trier ha logrado realizar una apuesta estética orginal con su trabajo o no ---. Conclusión: creo que, comparadas con "Moulin Rouge!" (2001), estas dos películas que de manera independiente tienen que hacer un pequeño esfuerzo para que logre salvarlas, se encuentran completamente redimidas y entran al paraíso del buen cine.

Sí, no me gusta para nada la cinta de Baz Luhrmann: más allá de un esteticismo muy mal llevado que después explota en proyectos que no tuvieron una aceptación por parte del público en general tan contundente, como por ejemplo "Australia" (2008), lo que hay en la cinta es una suerte de molesta condensación de grandes temas musicales para convertirlos en un formato aún más accesible para el oído del público y el esquema narrativo de la historia --- "Roxanne", de The Police, es ya un tema new wave accesible: ¿qué queda si, encima, recibe una nueva simplificación para encastrarlo en la secuencia de una historia que, en sí, es ya el clásico modelo de la pareja que debe superar una serie de problemas para poder concretar el tan esperado romance ---, junto con actuaciones de artistas que me convencen pero que en esta producción en particular termino por defenestrarlos: Nicole Kidman y Ewan McGregor son dos personas que saben manejar con elegancia su arte, pero aquí, sinceramente, lo disimulan bastante bien, entregando actuaciones melodramáticas que cumplen con las intenciones globales del proyecto... Quizás es eso lo que no noto, sus actuaciones son perfectas para lo que la película es.

En esta sección hablamos, claramente, de lo que no nos gusta para escuchar sus opiniones: les recomiendo que vean cualquier otra película antes de esta, de verdad. Voy a tomarme un café para sacarme un poco el mal gusto de la boca, ya vengo.