Tráiler para «American: the Bill Hicks History»

Es muy complicado hacer humor, eso lo sabe cualquiera. El problema que específicamente me parece que "American: the Bill Hicks History" es que, dentro de las complicaciones esperables, tenemos que sumar el hecho de que el humor que nos deja pensando, el que se mete con los temas que realmente constituyen los problemas de nuestra contemporaneidad, el humor del cual no nos podemos desprender sencillamente porque es una de esas cosas medio imposibles de las que es muy difícil dejar de lado... Bueno, ese tipo de humor es cuatro, cinco, infinitas veces más difícil, y si no, aquí tenemos el tráiler de la citada película como para tener una idea aproximada del asunto.

La película en cuestión que invocamos fue realizada durante el año 2009, por lo que su estreno en la cartelera norteamericana para este abril --- específicamente, el 8 --- se debe pura y exclusivamente a uno de esos serios temas con los cuales se tiene que meter cualquier película independiente, esto es: conseguir una buena distribución. Consideremos que este filme es acaso un poco más polémico que el propio trabajo de Hicks, como una suerte de ser digno merecedor del trabajo del objeto a documentar: con comentarios de las diez personas que mejor conocieron al comediante cuando estaba vivo, este trabajo trata específicamente de elaborar una narración visual a partir de un complejo proceso de animación, mezclando tanto fotografías animadas como material de archivo y entrevista grabadas.

Con le comentario de que este trabajo en particular parece transformar la historia de Hicks en una suerte de hagiografía --- recordemos: biografía de santos ---, esta cinta ha cautivado a más de un crítico en varios festivales. Los hechos para que tal cosa suceda son determinantes: con una vida marcada por la enfermedad --- Bill murió de cáncer de pancreas en 1994 ---, el corto período laboral del comediante se ha convertido ahora en motivo de revisión por parte de toda la cultura norteamericana: notemos el título del proyecto como para entender o poner en perspectiva esta actitud.

Ahora bien, dicho todo esto y sin desmerecer el trabajo de Hicks, es interesante ver que el lugar del "revolucionario" desde esta perspectiva lo ocupa precisamente un comediante, alguien que se encuentra de alguna manera dentro de la circulación oficial tanto de la cultura como de la información, por más que su nombre no haya trascendido como el de otros artistas: ¿ventajo o desventaja? ¿Puede un comediante obligar a un cambio serio dentro de una sociedad determinada? Les dejo estas preguntas y el tráiler en cuestión.