Productores desalmados resucitan a Deckard: se prepara antes y después de “Blade Runner”

El universo artístico de Philip K. Dick sigue interesando hoy en día, si hace unos días hablábamos del proyecto de adaptación de "Ubik", por parte de Michel Gondry, algunos se echarán las manos a la cabeza cuando sepan que la compañía Alcon está preparando una precuela y una secuela de la que fuera su primera adaptación al cine: "Blade Runner", aunque no es la primera vez que se intenta.

Realizada por Warner Bros hace casi treinta años, Hampton Fancher y David Peoples ---"Ladyhawke", "Unforgiven", "Twelve Monkeys"--- fueron los encargados de la adaptación de la novela Do Androids Dream of Electric Sheep?, que protagonizaran Harrison Ford, Sean Young, Rutger Hauer, Joanna Cassidy, Edward James Olmos y Daryl Hannah, y que dirigiera Ridley Scott, justo después de hacer su "Alien". Huelga decir que mientras escribo estas líneas estoy disfrutando de la maravillosa banda sonora compuesta para la película por Vangelis.

Al igual que sucede con muchas películas de la historia del cine, "Blade Runner" no fue un éxito de público en el momento de su estreno ni la crítica supo apreciar la profundidad de su mensaje metafísico. La Academia de Hollywood tampoco supo valorarla nominándola sólo a dos premios de los denominados menores: Mejores Efectos Visuales y Dirección Artística. No se llevó ninguno.

El tiempo se ha tenido que encargar de colocar a esta magnífica obra en su sitio convirtiéndola en un título de culto, siendo uno de los primeros que parecieron tanto en DVD como en Blu-ray Disc. Además de figurar en las listas de las mejores películas de ciencia- ficción de todos los tiempos a la altura de títulos como "2001: A Space Odyssey", ha sido seleccionada por la Biblioteca del Congreso para su preservación en el Registro Nacional de los Estados Unidos, por su considerarla "cultural, histórica y estéticamente significativa".

"Blade Runner" es una de esas película que (casi) todos hemos visto al menos dos veces, dado que hay dos ediciones de la misma ---hay más versiones, pero dos son las más significativas---, la que se estrenara en 1982 en la que el productor de la película, temeroso de que el público fuera a rechazar una película lenta y oscura, obligó a Ridley Scott a realizar tres cambios que este se encargaría de subsanar diez años después en la edición denominada "Director's Cut". Ambas versiones constituyen un perfecto ejemplo de cine realizado a la manera clásica y a la moderna que siguen ganando con los años. Prefieras cual prefieras.

Además de poder leer la novela de Philip K. Dick, también puedes jugar al videojuego que se editara en 1982 y que, junto con la película, forman uno de los triángulos más enriquecedores y estimulantes que ha dado la industria del entretenimiento, además de constituir asombrosas y emocionantes obras artísticas. Claro ejemplo de que una cosa no está reñida con la otra.

También es justo reconocer que existen tres secuelas oficiales de la propia novela de Philip K. Dick, escritas por su amigo K. W. Jeter y que publicadas posteriormente al estreno de la película, tratan de unificar las diferencias entre novela y película, aunque para algunos el resultado es más un universo alternativo que una secuela directa.

El caso es que, según confirma Deadline, Broderick Johnson y Andrew Kosove, co-fundadores y cabezas responsables de Alcon Entertainment, compañía filial de Warner Bors, y responsable de títulos como "The Blind Side" y "The Book of Eli", están en negociaciones para hacerse con los derechos para producir una precuela y una secuela de las aventuras de Rick Deckar.

Nos sentimos honrados y emocionados de estar negociando con Bud Yorkin. Esta es una importante adquisición para nustra compañía, y una de nuestras películas favoritas. Reconocemos la responsabilidad que tenemos que hacer justicia a la memoria de la original con cualquier precuela o secuela que produzcamos. Tenemos objetivos a largo plazo para la franquicia, y se están explorando conceptos para varias plataformas, no sólo nos limitaremos a un sólo formato.

Esperemos que los resultados sean tan notables como sus intenciones.