Placer culpable: «Tenacious D» puede dar casi cualquier nota

Está bien, determinar que este tipo de películas constituyen una favorita es un poco decir que uno no tiene un gusto cinematográfico moldeado, que es apenas un visitador del género, pero creo realmente que ese tipo de comentarios están más que desacertados: poder ver una película como esta, disfrutarla, es tener una experiencia bastante similar a la que sentimos cuando vemos una cinta, por poner algunos nombres, de Woody Allen, Jean-Luc Godard o Abbas Kiarostami: no necesariamente que un determinado grupo de críticos hable a favor de tal o cual producción establece una jerarquía real de películas, o sea, una valoración efectiva, independiente de la perspectiva, ahistórica: quiero decir, no hay películas malas o buenas en sí, sino establecimiento crítico regido históricamente. Todo esto para decir que cada vez que veo en la pantalla de la tele una escena de "Tenacious D in The Pick of Destiny" (2006) la paso bomba.

Para los que no la tienen muy presente, la cinta cuenta la historia de KG y JB, cada uno el respectivo alias de Kyle Gass y Jack Black, quienes, en alguna medida, ponen sus nombres reales como estrategia para señalar una banda que realmente existe y que ha sacado sus respectivas placas al mercado más allá de cualquier tipo de fenómeno cinematográfico: esta es una banda de verdad que tienen temas realmente muy buenos. Estos dos muchachos se encuentran por casualidad en la vida y, pese a las resistencias iniciales del primero, forman una banda de rock --- de dos personas, otra que The White Stripes --- obsesionadas con lograr el éxito que ellos creen que se merecen. ¿Qué pasa cuando descubren que las grandes bandas de rock que ellos adoran han usado, en realidad, todas la misma púa para ejecutar sus respectivas guitarras? Ahí es cuando empieza la odisea: los dos se meteran en terribles problemas con el objetivo de recuperar esa púa y convertirse en la gran banda de rock del momento.

La cinta tiene una incontable cantidad de referencias hacia el mundo del rock, con apariciones de estrellas como Dio o cosas por el estilo: si bien siempre que la encuentro y la dejo en la tele me someto a que cualquier amigo o familiar que no entienda medio la movida me reclame "¿qué estás viendo?", sigue siendo para mí una película más que entretenida, que sabe manejar con éxito toda una serie de referencia que nos hacen poner alguna que otra mueca en la cara del fanático, como si con eso bastara para no sentirse tan sólo. "Tenacious D in The Pick of Destiny" es eso: una película para no sentirse sólo, una de esas que enganchamos a la madrugada y la pasamos genial. Y a rockear, queridos.