Un genial camaleón vaquero llamado “Rango”

Actualmente el cine de animación norteamericano vive una época de bonanza provocada principalmente por las obras del estudios californiano Pixar, que todos los veranos nos regalan una gran obra que disfrutan niños y adultos por igual. Por supuesto, no son los únicos que trabajan bien en Estados Unidos dentro de este tipo de películas, sino que también nos encontramos otras cintas de distintas productoras que nos regalan una gran historia y convencen a gran parte del público.

Este es el caso de "Rango", dirigida por Gore Verbinski bajo el sello de la Paramount, la primera película de animación para el director y también para el estudio, al menos como única productora. Sin embargo, parece que ambos sean especialistas en la materia y que ya cuenten con una extensa cartera de este tipo de películas ya que todo se desarrolla de la manera más fluida y con un gran trabajo tanto en la historia como en la propia calidad de animación que son sorprendentes.

Este aspecto es especialmente remarcable de la película: la gran calidad que podemos observar en cada uno de los fotogramas y que en algunos momentos, especialmente cuando vemos paisajes u objetos, nos llevan a preguntarnos si lo que vemos está realizado por ordenador o es una imagen real. Incluso los personajes, pese a ser reptiles y demás, muestran una textura que casi podemos tocar, que sólo mediante la vista nos hace sentir sus cualidades y cada una de las escamas de las serpientes o la rugosa piel de los sapos. Es de agradecer que hayan trabajado hasta tal punto el detallismo de los personajes, que no se hayan limitado a esbozarlos de manera rápida simplemente para que nos hagamos una idea de lo que podríamos estar viendo.

Esto es porque el director realmente quiere que veamos a los personajes en toda su magnitud, que compartamos cada una de las muecas que hacen, cada una de las expresiones y sentimientos que recorren sus cuerpos. Son personajes que transmiten, pese a ser animales y estar hechos por ordenador, es inevitable desarrollar una empatía con ellos puesto que están tan elaborados, cada uno de ellos, que desde el primer momento nos absorben y nos invitan a formar parte de su historia.

Gran parte de la culpa la tiene el personaje principal, Rango, al que pone voz en la versión original Johnny Depp. Creo que la elección es más que acertada y sobre todo un guiño, de tantos que pueblan en la película, especialmente a Hunter S. Thompson. Referencia directa a su emblemática obra, Fear and Loathing in Las Vegas, tiene lugar en los primeros minutos de la película. Pero no es el único guiño que encontramos: puesto que toda la obra es una revisión de los clásicos del espaguetti western, era imposible no mencionar de alguna u otra manera al actor mítico de las películas de Leone, Clint Eastwood. Aquí se muestra en toda su madurez aunque con su siempre característica mueca, sin embargo su voz no es la del veterano director sino la de Timothy Olyphant.

"Rango" supone una nueva propuesta dentro de la mal tratada animación, una nueva vía que busca y consigue explorar nuevas formas de expresión dentro del cine, algo que tal y como está la situación actualmente siempre es de agradecer. Con unas técnicas donde la imaginación es el único límite, contar con un director que tiene de ella para dar y tomar el resultado no podría ser más que una gran película, entretenidísima pero con un trasfondo en la historia que va desde la crítica a la actual crisis financiera hasta las crisis de personalidad y el valor de la verdadera amistad. Muy recomendable.

Fotos: CiudadLP & MindRelaxingIdeas