Se cierran los ojos de Elizabeth Taylor

Esta misma mañana del 23 de marzo, ha fallecido una de las últimas leyendas de Hollywood, Elizabeth Taylor, según ha anunciado su agente en las cadenas de televisión estadounidenses y de la que inmediatamente se ha hecho eco toda la prensa internacional. De origen británico y bautizada como la actriz de ojos violeta, que en la última década luchado por su delicada salud, llevaba dos meses ingresada en el hospital Cedars-Sinai de Los ángeles, donde estaba siendo tratada por síntomas de insuficiencia cardíaca congestiva.

Ganadora de dos Oscar por "Who's Afraid of Virginia Woolf?" y por "Botterfield 8" y nominada en otras tres ocasiones por "Raintree County", "Cat on a Hot Tin Roof" y "Suddenly, Last Summer", también fue muy conocida por ser una de las abanderadas en la lucha contra el sida, así como defensora a ultranza de la inocencia de uno de los admiradores que más la idolatraran en vida: Michael Jackson, a cuyo funeral acudió en su silla de ruedas debido a una osteoporosis.

Aunque se casara hasta en ocho ocasiones, el gran amor de su vida fue, sin duda, Richard Burton, con el que comienza un tórrido romance en 1961, durante el rodaje de "Cleopatra". Ambos abandonarían a sus respectivas parejas para casarse en 1964, divorciándose en 1974. Un año después volverían a casarse, para volver a separare después al cabo de algo menos de un año.

Mi madre fue una mujer extraordinaria que vivió al máximo, con gran pasión, humor y amor. Aunque su pérdida es devastadora para aquellos que la hemos tenido tan cerca y la hemos querido tanto. Siempre nos inspirará por su permanente contribución a nuestro mundo.

Así se manifestaba Micahel Wilding, hijo mayor de la actriz que ha estado junto a ella en todo momento, así como el resto de sus hijos: Christopher Wilding, Lizza Todd y Maria Burton.

Dama del Imperio Británico por la Reina de Inglaterra en 2000, Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1992, la actriz celebraba el pasado 27 de febrero su 79 cumpleaños, pocos días después de haber disfrutado, por televisión y rodeada de muchos de sus amigos, de la gala de los Premios de la Academia en la que salía triunfadora su película favorita.