«The Troll Hunter»: cuando el tráiler vale más que la película

Actualmente nos estamos encontrando con una proliferación de películas que ya no buscan explorar nuevos terrenos visuales o narrativos para llegar al espectador, ya no se intenta indagar en este aspecto, aunque por supuesto siempre hay excepciones. Ahora parece que todo lo que huela a realismo, a natural, al típico "basado en hechos reales" es suficiente para cambiar el pensamiento del público y sobre todo para que conciban la película de otra manera. Sin irnos muy lejos, con los Oscars a la vuelta de la esquina, podemos enumerar un par de películas que entran dentro de este grupo como "127 Hours", "The King's Speech" y en menor medida "The Social Network". Por lo visto el cine actual necesita de elementos ajenos a la propia obra para atraer la atención del público.

Esto mismo le sucede a la película que nos ocupa, el mockumentary noruego "The Troll Hunter". El prólogo es calcado al que pudimos ver hace unos cuantos años en "The Blair Witch Project", donde se nos intenta convencer de que todo lo que vamos a ver en la película es completamente real y que el material ha sido rescatado milagrosamente después de que unos arriesgados estudiantes lo grabaran y desaparecieran sin dejar rastro. Esto tampoco es uno de los puntos negativos de la cinta, puesto que al menos sirve como breve introducción de lo que nos podemos encontrar después.

El problema viene cuando, pese a que queda perfectamente claro que la intención del director es conseguir que nos creamos que lo que vemos es real, que no es una ficción preparada, cada minuto que pasa del metraje se vuelve más y más complicado convencerse de ello. Se dan planos, conversaciones, movimientos de cámara tan inútiles e insignificantes que, aparte de los obligados mareos como también ocurrió con la película sobre la bruja de Blair, no consiguen que el espectador se haga partícipe de la película, y mucho menos que se crea, o al menos que se autoconvenza de que hay una mínima posibilidad de que lo que vemos en pantalla pudo suceder. Sin duda este es un gran lastre que marca de una manera importante toda la película, puesto que cada minuto que pasa es peor.

Además, en una propuesta como esta, donde la naturalidad y el conseguir convencer al espectador es tan importante, al no conseguirlo todo lo demás apenas tiene ya valor. Creo que uno de los mayores logros que tienen películas como "[REC]" es precisamente que nos muestra todo de manera tan natural que es hasta creíble. Sin embargo en "The Troll Hunter" nada lo es. No sólo por las penosas actuaciones de los actores, que no saben ni caerse de manera natural al suelo, sino por las conversaciones tan insustanciales e insignificantes que tienen.

Aparte de todo esto, sin duda el tema principal que nos puede atraer en un principio a verla, y sobre todo que nos convenció en el tráiler, fueron los monstruos, los famosos trolls, y todo lo que ello podía conllevar. Debo decir que en cuanto a efectos visuales la película es una maravilla: integra personajes fantásticos en escenas nocturnas, a plena luz del día e incluso en escenas utilizando el filtro de visión nocturna, lo que estoy seguro de que es muy difícil de conseguir. Y todos ellos están perfectamente logrados, con unos movimientos muy realistas y con un detallismo tanto en su diseño como en los efectos lumínicos que realmente nos hacen pensar que están ahí.

Sin embargo, si bien es verdad que lo mejor de la película son las escenas en las que aparecen estos monstruos, sobre todo porque hay variedad de ellos, especialmente en el tamaño, son tan reducidas que no justifican la hora y media de metraje. Sinceramente, para cualquiera que se haya planteado ver la película y que tiene esperanzas de poder ver a estos seres fantásticos en más escenas de las que nos mostró el tráiler, que se lo quite de la cabeza porque no hay más: esas son las contadas veces que aparecerán en pantalla, el resto apenas se insinuarán con planos hacia el horizonte o hacia una arboleda y ruidos ininteligibles de fondo.

Lamentablemente, todo lo interesante de la película queda reducido en ese avance que vimos hace unos meses, puesto que el resto son sólo los protagonistas huyendo no se sabe de qué, conversaciones sin sentido cortadas a mitad de las frases. Si al menos estos momentos hubieran sido interesantes mostrando las relaciones entre los personajes o cualquier tema que pudiera atraer al espectador, al menos no se harían tan largas las escenas de relleno entre las apariciones de los monstruos. Es una verdadera pena que una película con una idea tan buena, y sobre todo con unos efectos especiales que muchas películas actuales desearían tener, se quede en nada por no saber sacarle todo el jugo a su potencial.

Fotos: UnSoloClic & SuperRune