Secuencias favoritas: «Reservoir Dogs»

Retomamos de nuevo la sección de "Secuencias favoritas", donde hablamos de algunas de las mejores escenas que los editores de Extracine hemos visto y que por lo tanto merecen la pena tomarse unos minutos para analizar detenidamente. Por ahora encontramos una gran variedad de películas dentro de esta sección, desde "Oldboy" hasta “E.T.: The Extra-Terrestrial” pasando por “The Curious Case of Benjamin Button” o "El Día de la Bestia". Todavía quedan muchas más de las que aún no hemos hablado, puesto que cada uno de nosotros tiene unas cuantas secuencias cinematográficas grabadas en la memoria porque le impresionaron en su primer visionado.

La elección de hoy es una ópera prima, concretamente la del famoso director Quentin Tarantino, "Reservoir Dogs". Mundialmente conocido por películas como "Pulp Fiction" o "Inglorious Basterds", no creo que haya nadie que se pueda calificar como cinéfilo y no haya visto alguna de sus obras. Tarantino es el paradigma de esa nueva ola de cineastas que surgieron en los 90 y que cambiaron la forma de concebir el cine, que demostraron que se pueden hacer largometrajes de una manera muy distinta a como se venía haciendo antes, utilizando especialmente el montaje, el guión o la música.

Estoy seguro de que a muchos os ocurrió lo mismo que a mi: no vi su filmografía por orden cronológico sino que antes de ver la película que nos ocupa este artículo, ya había visto otras suyas como "Pulp Fiction", un visionado obligado para cualquiera, guste o no guste. Sin embargo, en su segundo largo como director fue donde sacó todo su arsenal: volcó todas sus ideas cinematográficas y supo condensarlas en las dos horas y media que tiene de metraje.

A pesar de esto, en su ópera prima ya podíamos encontrar alguno de estos elementos que harían tan características a sus películas, especialmente los incisivos diálogos. La primera escena de la película, donde el grupo de gangsters hablan sobre Madonna y sobre dejar propinas a las camareras es toda una declaración de intenciones. Hay que tener en cuenta que, tomándolo como algo físico dentro de su filmografía, esta escena era la primera de su primera película, una especie de carta de presentación que le marcaría durante toda su trayectoria, que comienza con conversaciones banales pero a la vez muy bien escritas.

Sin embargo no es de esta escena de la que pretendo hablar, sino de otra más famosa si cabe: la tortura que Mr. Blonde lleva a cabo con el policía al ritmo del Stuck In The Middle With You de Stealers Wheel. La película nos habla de una banda de criminales que planean robar unos diamantes, acto que sale mal y tienen que enfrentarse a la policía. Tras este hecho, que se omite, poco a poco van llegando todos al almacén donde debían reunirse tras el robo, pero uno de ellos lleva a uno de los policías que han tomado parte en el tiroteo y le dejan a solas con el más sádico del grupo, Mr. Blonde. Esto es lo que ocurre:

Mr. Blonde está interpretado por Michael Madsen, un habitual de Tarantino que también apareció en las dos partes de "Kill Bill", mientras que el desafortunado policía está interpretado por Kirk Baltz. Al principio se le da una gran importancia a un hecho aparentemente banal como es poner la radio, y sobre todo un programa en concreto, que a Mr. Blonde le gusta especialmente. Hasta ahí no ocurre nada, hasta que comienza la canción de Stealers Wheel, donde el gangster se anima y comienza a bailar al ritmo de la música, delante del policia, navaja en mano.

Su sadismo comienza a hacerse patente cuando da el primer corte en la mejilla al policía, y alcanza las cotas más altas cuando se sienta encima de él y le rebana la oreja derecha. Aquí es donde lleva el momento cumbre de la escena, lo que la hace verdaderamente especial, puesto que Tarantino, después de toda la violencia gratuita que nos ha mostrado hasta el momento, aparta la cámara y nos muestra una insignificante puerta, mientras de fondo escuchamos los gritos de dolor del policía mezclados con la música. Entonces es Mr. Blonde el que se mete en el plano y comienza a jugar con la oreja mutilada.

¿Por qué movió la cámara Tarantino? Es un hecho perfectamente meditado y estudiado, que pretende jugar con el espectador. Lo hace porque sabe que, por mucho que critiquemos la forma en la que muestra la violencia en sus películas, es lo que queremos ver, y al mover el plano y dejarnos sólo el sonido, deseamos ver cómo Mr. Blonde lleva a cabo su trabajo. Además, por si cabe alguna duda, encima de la puerta que nos muestra hay un mensaje muy explícito: "Watch your head" —vigila tu cabeza—, que está allí por la baja altura del vano pero que, si lo extrapolamos y aplicamos al uso que quiere dar Tarantino de la frase, sería algo como que cuidemos nuestra forma de pensar porque en ese momento estamos deseando ver algo horrible, que él no nos muestra, pero que finalmente queremos ver.

A partir de aquí sigue la tortura del policía y la posterior muerte de Mr. Blonde a manos de uno de sus compañeros —Tim Roth— que, atención spoilers, en verdad era un policía infiltrado. Sin embargo, lo verdaderamente interesante y que quería analizar aquí es cómo usa Tarantino el espacio cinematográfico, y concretamente ese movimiento de cámara, que de una manera aparentemente tan simple conlleva reflexiones tan profundas. Él ya sabía que se le iba a criticar por mostrar de manera tan gratuita esta violencia en su ópera prima, por lo que se guardó las espaldas y nos dejó ese movimiento para que veamos que en realidad es el espectador el que quiere verlo, el cineasta sólo se lo muestra.

Fotos: Mumbo-Jumbo & Joblo