Goya 2011: lo que fue una gala larga, sin sorpresas, pero con héroe

Todo estaba previsto en el circo la gala de la XXV edición de los premios Goya: las payasadas bromas de Andreu Buenafuente permanecían todas dentro de lo políticamente correcto, aunque hiciera alusión a las descargas, además aburría un poco igual que la masterclass de Mario Camus, mucho menos elocuente que Antonio Mercero el año pasado o el propio Pascual Maragall a pesar de la enfermedad.

Karra Elejalde se llevaba su merecido Goya, igual que Javier Bardem, Laia Marull y Alberto Iglesias que seguramente comenzarán a hacer reformas en casa para tanto cabezón, la payasada de Jimmy Jump parecía poco ensayada pero parecía dentro del guión ¿pretendían que con esto nos olvidáramos del enfrentamiento Sinde versus De la Iglesia?

Aunque pocos esperaban que "Pa negre" arrasara de la manera en que lo hizo, el auténtico protagonista de la gala fue, sin duda alguna, Álex de la Iglesia, que acabó convirtiéndose en el héroe de los internautas, sobre todo de los que también vamos al cine. De hecho casi que hubo mayor seguimiento por Internet que por la televisión.

Si lo pensamos un poco casi resulta alusivo que la ganadora de la noche fuera "Pa negre", en un ambiente en el que unos luchaban por sus ideales y otros por llevarse algo que comer a la boca. Al igual que sucede con la película de Agustí Villaronga, a cada uno le toca juzgar cual de las dos posturas es más coherente con el momento social, político y cultural que vivimos. ¿Hay que recordar que Scarlett O'Hara también juró a a Dios no volver a pasar hambre? Lo cierto es que Scarlett era capaz de hacer cualquier cosa, lo jurase o no. Y a ella todo le pasa después de una guerra, igual que a los protagonistas de "Pa negre". Pero, España ya no vive actualmente en la posguerra, ¿verdad?

Uno de los hechos más curiosos de la noche fue que estando la noticia en la entrada del Teatro Real, esta quedó enterrada por los informativos estatales que no se hicieran eco del revuelo que causaron "Anonymus" en la calle y "operacióngoya" en la red. Eso sí que fue una actuación sin precedentes. Silenciosa. Pero no porque no hicieran ruido, sino porque RTVE, medio oficial que retransmitía la gala, siguiendo un protocolo convenientemente pactado, apagaba los micrófonos con la llegada de cada nueva personalidad. Cualquiera diría que ya no vivimos en un estado de derecho. De hecho no se vio la llegada de nadie, todas las retransmisiones se efectuaban desde dentro de la conveniente carpa (¿insonorizada?) que se montó con la excusa de (también) la lluvia.

Personalmente me gustó mucho la foto de Ángeles González Sinde junto a Álex de la Iglesia en la que ella revelaba su faceta más hipócrita, con sus risitas y cogiéndole del brazo, como si no pasara nada, mientras que el cineasta se mostraba como se sentía: absolutamente incomodo cumpliendo con una obligación inherente al cargo. Pero cumpliendo. Al igual que hizo con su discurso. Cumplió consigo mismo, con su forma de pensar, con sus ideales.

Álex de la Iglesia que ayer era el presidente de la Academia y que hoy lo sigue siendo hasta que se proclame al siguiente, demostró que, una vez más, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España va por delante de su equivalente americana. Cuando los americanos se enorgullecen de haber premiado por primera vez a una mujer en las labores de dirección, España ya ha premiado a tres ---por no incluir las que se lo han llevado como directoras noveles. Cuando algunos ven en Internet la amenaza fantasma, otros ven a un aliado con el que explorar un nuevo tipo de relación laboral ---justamente igual que sucediera a mediados de los años cincuenta con la irrupción de la televisión. Cuando unos se inventan técnicas, artilugios y juguetes con los que hacer llegar espectadores a las salas de cine, otros demandan creatividad y personalidad a la hora de contar sus historias y, sobre todo, respeto por el otro.

Porque lo quieran ver otros así o no, lo cierto es que en este momento el discurso de Álex de la Iglesia es el discurso de la academia. Otra cosa es que, en un futuro, la academia de un pasito para atrás y se retracte el año que viene. Y si cuando era presidente Ángeles González Sinde, se utilizaba la academia para conseguir favores políticos como se ha demostrado con su nombramiento como ministra de cultura (se escucha un carraspeo), Álex de la iglesia se mantiene en su sitio. Porque si los académicos le eligieron en votación para que les representara, son los académicos los que deberían acatar que él tenga opinión personal, pues cuando se elige a una persona para lo que sea, se le elige con todas las consecuencias, no para lo que la ministra quiera. ¿Porqué iba Álex de la Iglesia a callarse su opinión en consideración de los que discrepan con él?

En realidad no hay nada más que resaltar de la gala, Pe y Pedro no vinieron, pero nadie les echó de menos. ¡Ah, sí! Llamamiento a Assumpta Serna para presidir la academia, por favor.

Fotos: 20 Minutos