Godard obtiene distribución: «Film Socialisme»

Ya la teníamos vista dentro de las películas exhibidas en el último festival de Cannes, por lo que la idea de que la última película del genial director miembro del mítico grupo de la nouvelle vague, Jean-Luc Godard: hablamos, claro está, de la cinta "Film Socialisme".

Con una recepción por parte de la crítica dividida entre "esta película es imposible de entender: estamos frente en el declinar de un genio cinematográfico" a "esta película es genial: imposible de entender para cualquier persona, digna de ser vista por los semiólogos", dos vertientes, digamos, de una misma idea: no estamos frente a una película cualquiera. El límite de esta característica es el hecho de que durante su proyección en el últim festival de Cannes se rumoreaba que la cinta nunca tendría distribución dentro del mercado norteamericano, por lo que iba a ser imposible que llegara con éxito a varias partes del mundo --- las distribuidoras yankees se reparten muchas veces qué es lo que va a suceder con la llegada de tal o cual filme a las salas de proyección del mundo ---. Pese a toda esta especulación negativa, ya se sabe que Kino Lorber será el responsable de que la cinta llegue al mercado de Estados Unidos en mayo, por lo que todavía tenemos esperanza.

¿De qué va el trabajo?: en la línea de los últimos "ensayos cinematográficos" de Godard --- "Notre musique" (2004) e "Histoire(s) du cinéma" (1997-1998) ---, la película funciona como una ópera dividida en tres partes en donde se trata de contar una muy leve historia de dos hermanos en un transatlántico por el meditarraneo mientras la cámara va de un lado al otro sin ningún tipo de transición a diversas imágenes fijas o conversaciones que, de una manera u otra, señalan una especie de declive de la civilización europea, de la occidental: más que nada, hay un retrato de los muchos horrores actuales que incumben al mundo y que todavía pueden verse en lugares como Palestina, entre otras ciudades sobre la que se hace foco en la cinta.

Claro, "hacer foco" es una exageración: el privilegio de Godard es precisamente no tener un foco específico, ya que al ir saltando de situación a situación va tocando diversos temas, dejando intranquilo al espectador, forzándolo tener que elegir una línea de lectura sin verse oprimido por la perspectiva, el "ojo imaginario" del director. La libertad, en este caso, es intimidante, hasta el punto de que los subtítulos en inglés que se pasaron durante la proyección en el festival se encontraban en "Navajo Americano", un dialecto inventado por Godard que le permite poner frases poco conectadas con lo que se muestra en la pantalla y que deja el juego interpretativo abierto: también, mis muy queridos, un señalamiento a una condición social particular como la de estos indígenas norteamericanos.

Aquí les dejo el tráiler de la cinta con subtítulos en inglés, pero ya de un dialecto existente, en donde esta suerte de salto de un lugar a otro, esta aparición de escenas difusas o de imágenes intervenidas por lo que semiológicamente se conoce como "ruido" queda muy bien reflejado. Hasta no ver la película, no podremos decir muchos más.