Se viene una peli de The Stone Roses

The Stone Roses es una de esas bandas que no sólo marcaron la historia de la música, sino que también funcionan como un punto de referencia para poder hablar de un momento sociohistórico determinante en lo que respecta a Inglaterra: el final de la década de los ochenta, el comienzo del consumo de éxtasis en la así llamada segunda "Primavera del amor", el inicio del House y la música electrónica, Madchester, el indie rock, etc. Imaginen lo importante que fue que el director Tom Green se encuentra interesado en realizar una película acerca de la mítica banda.

Con guión de Chris Coghill, la cinta contará la historia de un grupo de jóvenes que hacen el viaje correspondiente para ver a su banda favorita en uno de los recitales que han marcado a fuego la historia de los eventos en vivo en Inglaterra: el mítico gig en Spike Island, Cheshire, en donde tocaron para 27.000 personas, dejando una de esas marcas generacionales indelebles que aún en estos días dan que hablar.

La productora Revolver Entertainment ya está en tratativas para encargarse de toda la parte burocrática del asunto, por lo que la película no es solamente un rumor, sino casi una certeza. Al estilo del clásico "24 Party People" (2002), película que retrató el movimiento musical que devino en el Madchester, la idea es utilizar a la banda como una excusa para hacer un retrato de Inglaterra, de la cultura inglesa en un momento más que particular: una de esas estrategias para pretender hablar de una cosa pero terminar trabajando algo completamente distinto... Una de esas excusas agradables, si me lo permiten decir.

Tom Green --- el director inglés, no el otro --- es una de esas personalidades que lentamente se levantan por encima de la media con el objetivo de retratar su aldea para hablar del mundo: esta cosa de concentrarse nostálgicamente, formalmente en una época es también una manera de indagar en lo personal, en lo más particular que tenemos para que desde allí emerja una lectura del mundo, del hombre en un contexto particular. Creo que lo bueno de cualquier proyecto costumbrista, sin caer en tontos nacionalismos, es poder precisamente dar pretensión de universal aquello que constituye lo más rabiosamente local. Veremos cómo le va a Green con el proyecto, pero como mínimo está asegurado que podremos escuchar alguna de esas canciones espectaculares de la banda que hoy, después de tanto tiempo, nos siguen sacando el sueño y dando ganas de bailar. Les dejo uno de mis temas preferidos para su disfrute: "Waterfall".

Vía: IndieWIRE | Foto: El blog del Bam