“No Controles”… ¡Disfruta!

Hace algunos meses, mi compañero Alberto nos adelantaba información sobre el segundo largometraje de Borja Cobeaga después de “Pagafantas”. La cinta, que lleva por título “No Controles” y se estrenó el pasado 5 enero, es una trepidante comedia-romántica-coral (no sé si existe este género, pero si no me lo invento) que sienta tan bien al espectador como al cine español en su conjunto.

El director de San Sebastián, tras una prolífica carrera en el mundo del cortometraje que le valió una nominación al Oscar en 2007 (“Eramos Pocos”), obtuvo un notable éxito con su primer largometraje “Pagafantas”. Y fue precisamente durante la promoción de ésta cuando se gestó “No Controles”. En una animada comida con su coguionista Diego San José, Cobeaga empezó a esbozar lo que sería se segundo largometraje. Quería solucionar alguno de los problemas de “Pagafantas” y hacer una película mas redonda a la que se ha referido como “La jungla de cristal del amor” debido a su ritmo trepidante y a que su argumento gira de nuevo entorno a un amor que sufre complicaciones. Respecto a esta repetición temática, el director ha asegurado que “Ver a gente pasándoselo bien y siendo feliz no me hace gracia. Es bueno para la vida, pero no para una película”.

En el apartado de las interpretaciones nos encontramos a un Unax Ugalde poco familiarizado con el genero cómico y al que en algunos momentos se le ve poco natural con sus frases pero que en conjunto encarna con dignidad a ese personaje que intenta mantenerse sobrio y con la cabeza fría pero que acaba dejándose llevar cuesta abajo por el alud que supone la situación, la épica del “ahora o nunca” y la hilarante comparsa de secundarios que le acompaña. Junto a él Alexandra Jiménez, actriz curtida en televisión que resultó toda una revelación en “Spanish Movie” y que logra transmitir con gran realismo el sentimiento de la exnovia que trata de seguir adelante, pero que no ha olvidado. Acompañando a la pareja nos encontramos a Mariam Hernández que debuta en el cine después de algunos pinitos televisivos y a la que le auguro un prometedor futuro, y un Miguel Ángel Muñoz del que cada día estoy más convencido que debería explotar su faceta cómica, porque puede dar mucho de sí. Completan el reparto un divertidísimo Secun de la Rosa, mas veterano en el genero y Alfredo Silva. He dejado lo mejor para el final, y me refiero a un brillante Julián López ("La Hora Chanante") que con su interpretación de Juancarlitros se convierte en el autentico centro gravitacional de la película. Desternillante.

El argumento cuenta la historia de Sergio (Ugalde), un joven periodista que hace algunos meses decidió terminar la relación con su novia Bea (Jiménez) tras no ver clara la propuesta que ella le hizo de vivir juntos. La pareja coincide en un aeropuerto de Madrid el último día del año, él porque ha aceptado un trabajo en otra ciudad y ella porque se marcha a Alemania para trabajar en el restaurante español de unos familiares. Desgraciadamente se ha producido la mayor nevada en 30 años y tanto el espacio aéreo como las carreteras han quedado cerrados, así que todos los descontentos viajeros se ven obligados a pasar la noche en un hotel de carretera cercano al aeropuerto. Allí Sergio se verá impulsado, sin haberlo pedido, a tratar de recuperar el amor de Bea con la ayuda de un pintoresco grupo de viajeros formado por un amigo de la infancia que quiere ser humorista y está atascado en 1986 (López), un divorciado que viene cabreado del Caribe (De la Rosa), un empleado del hotel que no tiene con quien celebrar la Nochevieja (Alfredo Silva) y una azafata que se ve enrolada sin darse cuenta en la misión de poner celosa a Bea (Hernández). Entre todos, y no sin reticencia del propio Sergio, urdirán un plan para conseguir en una noche lo que no ha podido ser en varios meses, volver a unir a la pareja. La repentina aparición de Ernesto (Muñoz), el actual novio de Bea, complicará la situación.

Creo que lo más positivo a destacar del filme, es precisamente el tipo de película que és. Los creadores dicen que se inspiraron en cintas como “Bachelor Party” (1984) o “Planes, Trains & Automóviles” (1987) y la verdad es que tiene mucho de esa clase de comedias. A mi me pareció también, y salvando las distancias obvias, una especie de “Much Ado About Nothing” moderna. El hecho de ser una historia que van tan rápido, que mezcla la ternura y la locura y que depende de una coral de personajes tan variopinta como divertida le otorga una simpatía y originalidad que realmente es como un soplo de aire fresco. Nada pretende ser muy trascendente ni intelectual, se trata de un hombre con una misión contrarreloj, un entorno lleno de posibilidades y un sin fin de personajes que no dejarán de liar el asunto. Ante esto solo podemos sentarnos y disfrutar.

Me han gustado mas cosas, una de ellas és la forma en la que está tratada la relación de pareja entre Sergio y Bea. Se trata de personajes que no pueden llevarse mejor, que se lo pasan de maravilla juntos y que se quieren, pero que por alguna circunstancia que se les ha ido de las manos han acabado separándose, aunque el sentimiento permanece ahí y aflora como una chispa cada vez que están juntos. Creo que se trata de un punto de vista realista y creíble, humano, que huye de los tópicos entre exnovios que hubieran sido el recurso fácil. Me gusta también como el tema de Olé Olé que da nombre a la cinta, No controles, es utilizado como parte de la historia, como un vehículo narrativo.

En mi opinión se trata de un buen trabajo, recomendable y muy entretenida.

cuatro estrellas

Foto: Notasdecine