“I Spit on Your Grave”, superando a la original

En esta moda de remakes que puebla actualmente Hollywood, e los últimos años nos encontramos con algunos ejemplos de nuevas versiones sobre cintas de terror de los años 70 especialmente. Uno de los primeros ejemplos fue el remake que realizó Alexandre Aja en 2007 a partir de "The Hills Have Eyes", donde el director francés mejoraba sustancialmente el material original. En años posteriores encontramos nuevas películas basadas en títulos homónimos de los años 70, como "The Last House on the Left" de 2009, basada en la película de Wes Craven del año 72.

El último ejemplo que nos encontramos sobre esta pequeña moda es "I Spit on Your Grave", cinta que se pudo ver en el pasado Festival de Sitges y del que ya os mostramos el tráiler. Ver este avance es como haber visto la obra original: en líneas generales ya sabemos lo que va a ocurrir y Steven R. Monroe no cambiará demasiado del discurso original, aunque las pequeñas diferencias que introduce son bastante significativas.

Un elemento común que podemos ver en este tipo de remakes es que los directores de las obras recientes no pretenden que la historia parezca novedosa o al menos que pueda ser interpretada como una obra original: lo que realmente les parece importante es la violencia y el apartado visual con los que impresionar al espectador. Ya pudimos comprobar esto con la versión de Aja, y en esta Monroe vuelve a reincidir en el mismo tema. Es una película mucho más explícita que la original, la cual sólo pretendía mostrar las imágenes suficientes como para que el espectador sea capaz de hacerse una idea de la venganza que lleva a cabo la protagonista con un grupo de chicos que la violaron y la dieron por muerta.

Esta parte de la venganza es donde el director aporta alguna de las novedades de su película. Sin embargo no podemos decir que sea completamente original. Se podría resumir en que es el resultado de la "I Spit on Your Grave" original con la saga de "Saw". Mientras que en la película de los 70 la protagonista sólo piensa en llevar a cabo su venganza, y esta se produce de manera natural y sobre todo rápida, en este remake la chica violada —interpretada por Sarah Butler— se cebe sobremanera con cada uno de los antagonistas, creando elaborados juegos siniestros que en algunos casos pueden llegar a ser bastante originales. También es verdad que la película original no tenía suficiente argumento como para crear un largometraje muy elaborado, puesto que se podía haber contado toda la historia en apenas 20 minutos. Sin embargo en el remake se pretende aportar algo más de lo que ya pudimos ver en su día, y una de estas novedades son las siniestras venganzas.

En cuando a la principal aportación que hace Monroe a la historia es la introducción de un nuevo personaje, el sheriff, interpretado por Andrew Howard. En principio puede parecer como una novedad menor, que no cambiará mucho el discurso original, sin embargo es un elemento clave para comprobar cómo cambia todo el discurso y sobre todo cuáles son las principales diferencias en cuanto a lo que se quiere contar con respecto al original. Este personaje también toma parte en la violación de la protagonista y resultará clave en el desarrollo de la venganza que lleva a cabo, como principal instigador del acto.

Aparte de esto, la propia historia trata a los personajes de manera diferente que en la cinta del 78, especialmente los motivos que les llevan a realizar este terrible acto. Mientras que en el original no entran a explicar esa situación, y directamente se pasa a la acción, esta vez se les intenta justificar de alguna manera con las escenas previas, donde va creciendo la animadversión del grupo antagonista por la protagonista. Con ello podemos comprobar perfectamente cómo a evolucionado el género en todos estos años: mientras que antes simplemente se buscaba esa impresión, la sorpresa y el terror puro, ahora se hace mayor hincapié en el aspecto visual y explícito pero además se suele aplicar una justificación a los hechos. Claro que esto no sucede en todas las películas del género que encontramos actualmente, e incluso hay algunas que lo intentan y tampoco lo consiguen, pero al menos existe esa intención que las diferencia de las películas de hace 40 años.

Por lo tanto, podríamos decir que este remake aporta más elementos que la cinta de Meir Zarchi, especialmente en cuanto al trato de la historia, sin llegar a ser nada espectacular. Aparte de ello, la supera enormemente a nivel visual y todos los amantes de la saga "Saw" estoy seguro de que disfrutarán con alguna de las escenas que pueblan la película. Aparte que el final produce una relajación y una sensación de justicia que pocas películas tienen: un ejemplo claro de película exploitation.

3 estrellas

Fotos: BlogaCine & TeaserTrailer