Tráiler de «O Estranho Caso de Angelica»: fotografiar a un muerto

"O Estranho Caso de Angelica", filme estrenado en este 2010 y realizado en Portugal, parece enfocarse en una de las cuestiones más interesantes por donde se puede agarrar al cine como medio artístico, como medio de reproducción, como medio, así, a secas: el de la documentación de la muerte. Esto de fotografiar a los muertos es una práctica que se llevó adelante sobre todo a finales del siglo XIX, casi como un gesto en donde se trataba de mostrar al difunto en su último momento. La cinta en cuestión se centra estrictamente no en el 1800, sino bien entrado el siglo XX, estamos hablando de 1950. Entre muchas otras cosas que podemos decir de la película, aprovechamos para agregar que contamos ahora con el correspondiente tráiler de la cinta para vuestro deleite particular.

Del gran y mítico director portugués Manoel de Oliveira --- quien ya lleva encima sus buenos 101 años ---, la cinta cuenta la historia de este fotógrafo que, llamado para fotografiar a Angélica, termina enamorándose de la difunta y viéndola viva tanto en sus fotografías sacadas como en su imaginación, bah, en su vida cotidiana: no hace otra cosa que sentirla muy presente en su existencia. De ahí, derivamos en una comedia de esas celebratorias, en donde la vida y no tanto la muerte es un motivo de alegría, de celebración.

La cinta, ya en este tráiler, muestra uno de esos manejos envidiables de la fotografía, además de poner por delante una historia sencilla que invita a ponerse contento antes que triste por un acontecimiento tan terrible como la muerte, además de mostrar esta costumbre que habíamos detallado en el primer párrafo de este artículo. Esta cosa que dijimos, este costado "celebratorio" del trabajo, creo que está muy bien conectado con la manera en que la historia se cuenta: colores, articulación de los planos, comentarios de los personajes, etc.

Si bien ahora se encuentra rondando todos los festivales que puede, el trabajo se estrena en puntos como Francia en Marzo del 2011, por lo que podemos esperar la llegada a otras partes de Europa y Latinoamérica desde ese momento en adelante: confío en que la tendremos en la gran pantalla y no en formato de reproducción casera por el simple hecho de que Manoel de Oliveira es un gran, gran director que es reconocido internacionalmente, digamos, lo suficientemente conocido como para que sea su nombre el motivo de la proyección, una suerte de garantía de calidad y al mismo tiempo de presencia en los cines locales. Ojalá, esperemos, podamos disfrutarla pronto.

Vía: IndieWIRE | Foto: Notas de Cine