Top 3: Personajes animados

Hoy vamos a volver con una de esas listas que tanto nos gustan a todos, que despiertan la polémica entre los que están a favor y los que se oponen totalmente. Puesto que estos ránkings son tan subjetivos, no espero que haya nadie que comparta mi opinión —puede que en alguna de las tres elecciones si, pero no en todas ellas—.

Otros días ya os hablé de mis trilogías y mis películas de terror preferidas y pudimos descubrir que algunos de vosotros también teníais los mismos gustos que yo en algunas de ellas. Esta vez quiero hablar de personajes, pero no de caracteres en general sino única y exclusivamente de los que han surgido de largometrajes de animación. Por lo tanto no entrarán en este grupo personajes de series televisivas ni de videojuegos ni de algo que no sea el cine puro y duro.

En ella hablo, por orden de preferencia, de los mejores caracteres animados que he encontrado en una película, tratando sobre todo la elaboración del mismo, que sea un rol complejo teniendo en cuenta que sufra una evolución en su personalidad según avance la trama y que no sea completamente plano, que sea innovador y que tenga una aportación capital en la obra en la que aperece.

Me encanta la animación, y muchos estudios utilizan este tipo de películas con fines puramente recaudatorios, para atraer al público infantil —inevitablemente acompañado de sus padres— al cine y conseguir taquillazos sin tener que crear una gran película. Sin embargo hay otros estudios —Pixar, Ghibli, Aardman, etc.— que consiguen obras maravillosas con historias para todos los públicos. Y casi todas ellas tienen un punto en común: unos personajes trabajados. Por eso desde aquí me gustaría hacer una especie de homenaje a estas películas hablando de sus personajes.

No es una elección fácil elegir sólo tres, puesto que hay muchos más que merecerían estar en la lista, pero creo sinceramente que los tres que he escogido están un escalón por encima de los demás y que han hecho méritos propios para conseguirlo. Allá vamos.

Hades, de "Hercules"

La película de Ron Clements y John Musker, de 1997, utilizaba por enésima vez la temática de la mitología griega como hilo conductor de su relato. Por supuesto, en los papeles protagonistas aparecían las deidades buenas como Zeus o Hera mientras que en el lado de los malos estaba Hades, el señor del inframundo. Con la voz original de James Woods, se puede decir que nos encontramos con uno de los mejores antagonistas de las películas de Disney, a mi parecer el mejor.

¿Por qué? Sencillamente porque Hades era un malo de libro, clásico de las películas de Disney que siempre intentaba hacer el mal a sus enemigos y conseguir sus objetivos sin importarle todo el daño que pudiera hacer. Pero además de eso desarrollaba una empatía con el espectador que no había conseguido ningún malo de otra película de la productora. Ejemplos como Cruella de Vil, Ursula o Scar no despertaban las simpatías del público porque eran realmente malos, no tenían un lado humano con el que establecer una relación. Sin embargo con Hades, además de tener esa personalidad oscura, se le añade la comicidad y la ironía que consiguen una elaboración mucho mayor del personaje, y que consigue crear un vínculo con el espectador que no se había vivido antes con este tipo de personajes.

Chihiro, de "Sen to Chihiro no kamikakushi"

No creo que haga falta presentar al maestro Hayao Miyazaki, puesto que sus obras ya son un referente en la historia del cine. Pese a contar con grandísimas películas como "Kaze no tani no Naushika" o "Mononoke-Hime" creo que su mayor aporte al séptimo arte lo consiguió con "Sen to Chihiro no kamikakushi". La historia, ambientada en un mundo mágico pero con unas connotaciones completamente reales y humanas, traslada al espectador a un mundo completamente nuevo, que pocas mentes podrían concebir.

Y sin duda el personaje de Chihiro, la niña protagonista, es el punto principal de la película. Se nos presenta como una niña consentida y mimada, que se acaba de mudar de la casa donde vivía —una temática muy recurrente para las introducciones de las películas de Miyazaki— y que ha tenido que despedirse, obligada, de todos sus amigos y de toda su vida. Accidentalmente, acaba entrando en un mundo donde no volverá a ver a sus padres, ni quizá sobreviva, si no cambia de actitud, por lo que no la queda más remedio que madurar a pasos agigantados y convertirse a la fuerza en la adulta que no era al principio de la película. La dureza del mensaje, unido a la belleza de la película y la compleja elaboración del personaje protagonista consiguen una película sublime, hecha para ser disfrutada infinitas veces.

Woody, de la trilogía "Toy Story"

Y por último, dentro de mi lista particular de los mejores personajes animados de la historia del cine, tengo que nombrar a Woody, el juguete más famoso del séptimo arte. Woody tiene la ventaja de que no sólo ha protagonizado una película sino que aparece en una trilogía, por lo que ha tenido tres película para conseguir ser un personaje mucho más elaborado que otros, como los dos anteriores, que sólo han aparecido en una.

Sin embargo esto también podría ser un punto en su contra porque puede ser el protagonista de tres películas pero no sufrir ninguna evolución en ellas o demostrar que es tiene una personalidad completamente plana. Sin embargo John Lasseter, ya desde "Toy Story", demostró lo que quería de este personaje y consiguió extraer de él mucho más que otros grandes guionistas en sus creaciones: Lasseter consiguió un personaje vivo, donde todo en él es humano menos su apariencia. Es un personaje perfectamente creíble, con sentimientos, que toma decisiones que podrían gustar más o menos al espectador pero que igualmente se comporta como cualquier ser humano en su lugar con sus vivencias.

En la primera película ya se mostraba como un juguete egoísta, que quería a Andy sólo para él y que no podía soportar el hecho de verse sustituído por otro muñeco. Finalmente, después de la aventura junto a Buzz Lightyear descubre que la amistad es mucho más importante que lo que tenía al principio, y que ambos pueden ser felices siendo los juguetes favoritos del niño. Esta idea, unida a los sentimientos de abandono, marginación y demás, se dan en el personaje durante las otras dos películas siguientes. Es decir, la complejidad de Woody consiguen que su personalidad siga evolucionando incluso después de tres películas, algo que muchísimos personajes no consiguen ni con una sola. Por eso creo que se merece estar en el primer puesto.

¿Y vosotros qué opináis?¿Compartís mi opinión sobre alguno de ellos o tenéis otras preferencias? Sean cuales sean estoy seguro de que a todos nos gustaría leerlas.

Fotos: Controlatino, Photobucket & ImagenesDiarias