«Mallrats»: el amor en los tiempos del shopping

De las frustraciones de Dante Hicks, protagonista de la cinta "Clerks" (1994), a las frustraciones de Brodie, hay sólo un año de diferencia. Es 1995 y, luego de haber sorprendido tanto al mundo del cine independiente como inclusive al mundo de la industria cinematográfica en general por haber realizado una cinta en donde, con muy poco capital de producción, se logró una importante recaudación --- de 30.000 dólares a casi 3 millones ---, Kevin Smith tiene frente a sí el gran reto de continuar con el éxito pero ya disponiendo de un capital más importante y de una distribuidora con mucho mayor alcance. ¿Qué pasa cuando un aparente éxito alternativo llega al mercado mainstream? Bueno, puede llegar a decirse que pasa lo que pasa siempre: fanáticos ofendidos, ampliación del público, posible fracaso general de la cinta... Digamos que todos estos elementos hacen el caldo de cultivo de "Mallrats" (1995), película decisiva en lo que sería el ViewAskewniverse.

La película cuenta la historia de Brodie, un fanático de las historietas que posee una importante serie de miedos que le impiden avanzar en su vida, en líneas generales: frustraciones, temor al fracaso, etc. Junto con su primo, T.S. Quint, quien acaba de romper con su novia luego de no poder modificar la presencia casi tiránica de su posible suegro dentro de la relación, pasarán un día dentro del centro comercial de la ciudad hablando, tratando de resolver alguno de sus muchos problemas y, de paso, reconquistar el amor de las dos chicas de la cuestión, ambas decididas a no ver nunca más a ninguno de los dos parientes.

Ya en esta cinta, aparece uno de las estrategias determinantes para crear un universo en donde los personajes aparecen en una u otra historia, en donde cada una de las cosas que realicen no sólo tengan consecuencias futuras, sino también que afecte a las vidas de otros personajes de una película a otra: hablamos del principio de recursividad. El nombre del principio proviene de Honoré de Balzac, estrictamente, del prólogo fundamental para la literatura realista de "La Comedia Humana", en donde se plantea que la aparición de personajes de una novela en otra dan la impresión al lector de que está en un mundo real, en donde el principio de causa-efecto sigue operando. Tal principio tiene su historia particular dentro del mundo de las historietas, de donde Smith extrae varios de sus principios y modos de trabajo --- recordemos: el ya citado director es también un reconocido historietista ---: en el Universo Marvel, por ejemplo, tal principio en donde un villano de los Fantastic Four después se enfrentaba a Spider-Man. Tal concepto inauguró la así llamada Silver Age, y el responsable de gran parte de este tipo de innovaciones es nada más ni nada menos que de Stan Lee, quien hace un cameo dentro de la cinta de la que estamos hablando.

¿En dónde vemos este principio puesto en práctica? En los mismísimos Jay y Silent Bob, dos personajes aparecidos en "Clerks" que luego tomarán dimensiones astronómicas hasta convertirse en los personajes recurrentes por antonomasia del citado universo fílmico. Además, son ellos los responsables de encarnar la función paródica de la cinta al mismo tiempo que realizan algunas acciones que claramente se conectan con el tipo de situaciones clásicas de la historieta: persecuciones, movimientos abruptos, gestualidad, etc. Además, la cinta comienza con un hecho que proviene de algo mencionado en "Clerks": la muerte de una chica compañera de la "High School" de gran parte de los personajes de esta película y de "Mallrats", la cual fallece luego de nadar desesperadamente en una piscina olímpica para bajar de peso: el hecho, que opera como una anécdota central dentro de la cinta de 1994, desencadena gran parte de las situaciones de este trabajo de 1995.

La idea central de la cinta es concentrarse en las frustraciones del mundo joven que no ve ninguna salida a su condición: el miedo arrastrado por las condiciones sociales, laborales y amorosas inmovilizan a los personajes de una manera terrible, y el centro comercial, como espacio inmovilizado, micromundo en donde todo sucede, parece operar como una metáfora acerca del lugar en donde se encuentran todos estos personajes. En el medio: varias situaciones divertidas, humor a mayores dosis que la película anterior, etc. Pero si aquí la idea es apostar tanto por el amor como el cociente de cambio laboral, el animarse por mantener una pareja sera el tema central de la venidera cinta de 1997, la imprescindible "Chasing Amy": nos vemos mañana para analizar esta cinta.

Foto: Amy´s Blog