«I’m Still Here», y que siga…

Cuando "I'm Still Here" se pudo ver por primera vez en la pasada Mostra de Venecia, sorprendentemente fue una de las películas más aclamadas del festival, pese a que contaba con otras obras de grandes directores como Aronofsky o Schnabel. Sin embargo este mockumentary dirigido por Casey Affleck y protagonizado por su cuñado Joaquin Phoenix fue de lo que más se habló en días posteriores, y en todos los comentarios que pudimos leer después de la crítica internacional se mencionaba un nombre por encima de los demás: el de Phoenix.

En ese momento, y lo que principalmente atraía de la película, es que no estaba claro si la obra era un documental en toda regla o se quedaba en una simple parodia de lo bajo que puede llegar un actor y de los trapos sucios que hay en Hollywood. De ser esto último, la actuación de Phoenix era poco menos que memorable, de esas que marcan un antes y un después, llegando a compararle con el propio Marlon Brando. Y tengo que decir que, después de verla, no es en absoluto una exageración.

Las malas lenguas tenían razón: todo ello no era más que un montaje del actor y su cuñado, que idearon todo un circo mediático donde cayeron medios de comunicación, actores, músicos y todo aquel que se cruzaba por delante mientras rodaban el mockumentary. ¿Y por qué se lo creyó todo el mundo? Sin duda por la magistral "interpretación" de Phoenix. Sinceramente, pese a saber que toda la historia no es más que un montaje, cualquier espectador no puede más que preguntarse hasta qué punto está actuando Phoenix. ¿Realmente es todo falso o hay elementos que salen desde lo más profundo del actor?

Quiero ser lo que sea que soy

Es realmente difícil autoconvencerse de que una persona pueda alcanzar los límites autodestructivos que se inflige Phoenix en sus propias carnes siendo plenamente consciente de ello, es decir, que lo haga porque realmente lo siente y no porque esté interpretando un papel. Sin embargo parece más complicado todavía concebir su papel como algo irreal, como una actuación más de un actor en una película. Es tan real, pero a la vez este realismo parece tan ficticio y antinatural, que verdaderamente confunde. Estoy seguro de que habrá partes en su actuación que se basen en sentimientos propios y otras que son requeridas por el propio personaje al que da vida, sin embargo es verdaderamente imposible delimitarlas. Lo más probable es que ni él mismo sepa donde terminaba su personalidad y comenzaba la del personaje.

Y es una pena que Phoenix sea de lo poco destacable de la película —aunque sólo su actuación merece la pena el precio de la entrada—. Casey Affleck me gusta mucho como actor, pero me parece que su trabajo en "I'm Still Here" podría haberse hecho igual con un trípode. Bueno, no del todo, puesto que utiliza esa herramienta tan propia de los documentales como es mover la cámara para que se vea que no está sobre un soporte fijo. Pero salvo eso, poco más.

En cuanto a la película en sí, tampoco es que haya nada destacable de ella. Phoenix comienza la película con una auténtica declaración de intenciones que sirve como introducción de la cinta pero que tampoco va mucho más allá de lo que comenta en estos pocos minutos. Pretende alejarse de los medios, de toda la pantomima que es Hollywood y centrarse en su carrera musical como cantante de hip hop.

Es todo tremendamente previsible pero a la vez es perfectamente natural. El espectador no puede evitar saber lo que va a suceder tras cada escena porque lo que sucede en las anteriores sirve de preámbulo para lo que viene después. Se trata, por tanto, de una contínua caída en picado, hasta lo más bajo de lo más bajo que podamos imaginar, donde Phoenix se amolda a la perfección a cada uno de los requerimientos de estas situaciones tan deprimentes que sufre.

¿Se trata de una visión crítica de la industria hollywoodiense, de mostrar la otra cara de la moneda que tiene el éxito, de como una persona puede pasar de estar en lo más alto a vivir en el arroyo y a la vez volverse completamente loca? Por supuesto, aunque si se quedara sólo en esto no sería más que otra obra sobre como pasar de estrella a estrellado. Sin embargo "I'm Still Here" tiene algo que no tenían otras películas con esta misma temática, un elemento que tiene nombre y apellido y cuya actuación pasará a los anales de la historia del cine: Joaquin Phoenix.

Fotos: Ducoq & 20Minutos