Edgar Wright: la consagración

Ya comentaba en el artículo anterior sobre la trayectoria de Edgar Wright, que los primeros trabajos del director estaban enfocados en la pantalla pequeña. Entre estas series televisivas destacó especialmente una, por muchos motivos que la propia obra nos muestra, titulada Spaced —de la que se realizó en 2008 un telefilm de escaso éxito, propiciado sobre todo por no contar con el reparto original—. Las dos temporadas que tuvo la serie, desde 1999 hasta 2001 la otorgaron una gran fama entre el público británico y también en el extranjero. Sin embargo el principal factor que se gestó con esta serie fue la productiva dupla entre Edgar Wright y Simon Pegg.

Para hablar de la obra de Wright, es inevitable tener que nombrar a Pegg. Su importancia, su influencia y sus ideas han sido capitales a la hora de que el director creara la mayoría de las series y de películas que se encuentran en su haber. Pegg comenzó su carrera a la par que Wright, a mediados de los años 90, aunque como actor cómico. Coincidieron por primera vez durante el rodaje de la serie Asylum, y allí nació una relación que dio como fruto la primera obra en la que ambos trabajaron codo con codo y sin ayudas externas: "Shaun of the Dead".

La obra magna de Wright tiene un guión firmado por este genial dúo. Ambos trabajaron intensamente en su historia, teniendo claro en todo momento qué es lo que querían conseguir con la película, y vertiendo todo su buen humor y su originalidad en una cinta que se podría calificar como la mejor de las cuatro que ha dirigido Wright hasta el día de hoy, al menos para un servidor.

¿Qué tiene "Shaun of the Dead" que la hace tan genial? Aparte de los divertidísimos gags cómicos que pueblan todo el metraje, lo más interesante es la reconversión que consiguieron Wright y Pegg del subgénero de los zombies. Esta no es una película sobre muertos vivientes cualquiera, aunque hay planos en la película que están poblados de ellos: se trata de una revisión de los grandes tópicos que han hecho grande a este tipo de películas a lo largo de la historia, todo ello desde un punto de vista completamente respetuoso pero sobre todo irónico. Todo lo que hizo en 14 episodios en Spaced sobre las sitcom, ahora lo hace con los zombies en poco más de hora y media.

¿Y con qué cuenta Wright para todo ello? Sin duda con todo el conocimiento que tiene sobre estas películas, sobre el modo de rodarlas, tipos de planos, típicas escenas y situaciones que se dan comúnmente en ellas. Aparte de contar con Pegg como protagonista. El actor ya demostró lo bien que se desenvuelve como protagonista en su etapa televisiva, y es capaz de soportar el peso de la historia sin problema.

Además, cuenta con el típico secundario relegado a las escenas cómicas, interpretado en este caso por Nick Frost, el tercero en discordia. También aparecía en Spaced y volverá a repetir con este dúo en "Hot Fuzz". Aunque quede relegado a papeles de cómico secundario, sus intervenciones también son de lo más divertido de la película y la química que hay entre él y Pegg traspasa la pantalla y convence al espectador sobre la amistad que les une.

Wright ya experimentó con muchos de los temas que aparecen en "Shaun of the Dead" durante su rodaje de Spaced. Aunque la serie no la escribió él, sí que se dan elementos en común entre ambas obras. Uno de ellos es que Jessica Hynes, coescritora de Spaced, aparece en el largometraje haciendo, supuestamente, de exnovia del personaje que interpreta Pegg, aunque sus intervenciones a lo largo de la película son muy reducidas. Otro punto en común es el comienzo de la serie y de la película. En ambas la presentación es la misma: un protagonista que rompe con su novia, o más bien que ella rompe con él. Además, hablando de comienzos, al principio del 3º capítulo de la 1º temporada de la serie, también se toca el tema de los zombies, aunque esta vez se pone en paralelo con los videojuegos y el vicio que tiene el protagonista por la saga Resident Evil.

En definitiva se trata de una película cómica que cumple algo tremendamente difícil como es mantener el ritmo durante todo su metraje, enlazando unos gags con otros pero siempre con sentido común, sin forzar las escenas y con un desarrollo de la historia completamente natural. Sin duda una película imprescindible para cualquier amante de las películas de zombies, de las cómicas o de cualquiera que te haga pasar un buen rato.

En cuanto al director, que es lo que nos interesa, se mantuvo inactivo como realizador de largometrajes desde el 2004 que estrenaron esta película hasta el 2007 que llegó "Hot Fuzz", su penúltima película hasta la fecha.

Fotos: Chinuka, Tipete & Taringa