Leyendas Urbanas del Cine: La maldición de los Lee

Esta semana a propuesta de nuestro compañero Dani vamos a centrarnos en las muertes y leyendas que rodean a la familia Lee. Cuando Bruce Lee murió, la versión oficial afirmaba que la causa era un edema cerebral. Cuando 20 años después su hijo, Brandon Lee falleció, la versión oficial diría que fue un triste accidente. Pero a los fans les gusta mucho más pensar que ambas muertes están relacionadas con una maldición o causadas por las triadas chinas.

Sea como sea, ambas muertes tienen demasiados elementos en común. Bruce Lee falleció poco antes del estreno de "Enter the Dragon"; su hijo, mientras aún rodaba "The Crow". Ambas películas se convierten automáticamente en un gran éxito en su estreno, alimentadas por el morbo las muertes.

Según cuenta la leyenda, al padre de Bruce Lee le echaron una maldición por la cual, durante tres generaciones, todos los primeros varones de su descendencia directa, morirían jóvenes. Por desgracia, Brandon Lee murió sin descendencia, y la hija de Bruce, Shanon, sólo tiene otra hija, la pequeña Wren por lo que la maldición, de ser cierta, no podría seguir su curso.

Pero ¿existe esa maldición? Empecemos con Bruce. El que sin duda es el actor de artes marciales más famoso de todos los tiempos se encontraba rodando "Enter the Dragon" tras haber dejado a medias "Game of Death". El rodaje, como suele ser habitual en nuestra sección, no fue muy bien. Varios actores se lesionaron, y Bruce fue mordido por una cobra. Ya terminado el rodaje, y mientras doblaba algunas escenas, se desmayó y fue trasladado al hospital. Allí le diagnosticaron un edema cerebral, del que se recuperó lentamente. Pero una semana después, mientras Bruce estaba en casa de la actriz Betty Ting-Pei, con la que se rumoreaba que tenía una aventura, sintió un fuerte dolor de cabeza. La actriz le facilitó una pastilla de analgésico, y Bruce se acostó a descansar. Murió mientras dormía.

La leyenda tomó mayores dimensiones cuando Ting-Pei negó categóricamente que Lee hubiera muerto en su casa, y la policía empezó a recibir extraños paquetes vacíos con la inscripción "Betty Ting sabe la causa de la muerte de Bruce Lee". Las suposiciones más rocambolescas vinculaban la muerte de Lee a las Triadas Chinas, en venganza porque el astro se negase a seguir trabajando en el cine de Hong-Kong. Propia de un argumento de una de sus películas (y rescatada para el cine por Quentin Tarantino y su "Kill Bill vol.2"), una de éstas teorías afirmaba que Bruce Lee había sido víctima del "golpe de la muerte retardada", capaz de matar a un hombre incluso diez años después de haberlo recibido. Cualquier opción era más interesante que un simple edema cerebral: murió mientras hacía el amor, asesinado por demonios o víctima de la maldición de los Lee, teoría que resurgió con la muerte de Brandon.

En 1993 Brandon Lee empezaba a despuntar como actor, aunque al contrario que su padre, no quería centrarse sólo en las artes marciales. Rodaba "The Crow" en la que curiosamente interpretaba a un hombre que volvía de la muerte para vengarse. Para no dejar mal a todos los fans de esta sección, la película también tuvo su dosis habitual de accidentes: un carpintero electrocutado, un camión incendiado, decorados destruidos por una tormenta y un innumerable numero de incidentes que directa o indirectamente afectaban a parte del equipo. La lista se volvería definitivamente siniestra cuando una semana antes de terminar el rodaje, su protagonista, Brandon Lee falleció víctima de un disparo.

Se rodaba la muerte de Eric, que en principio debía recibir una puñalada. Sin embargo Alex Proyas decidió a última hora que también le dispararan. Mientras rodaban, tras recibir el disparo, Lee actuó de un modo totalmente distinto a como se había ensayado. Todo el equipo pensó que el actor improvisaba terriblemente bien, pero al ¡corten! del director, Lee no se levantaba, y descubrieron un agujero en la chaqueta del actor. Había sido disparado con una bala de verdad.

La versión oficial que ofreció la policía tras la investigación fue algo rocambolesca: En el cañón de la pistola se había atascado una punta de una bala de verdad, utilizadas para rodar primeros planos. Cuando se cargaron las de fogueo, una de ellas empujó la punta verdadera que fue la que atravesó el cuerpo de Lee. Nuevamente las teorías conspiratorias salieron a flote. De nuevo las Triadas chinas fueron las protagonistas, y de nuevo el honor de dichas organizaciones había sido puesto en entredicho por la familia Lee.

Curiosamente en la película "Game of Death", que terminó de montarse con el material que Bruce Lee había dejado grabado antes de su muerte, el personaje de Lee moría por un disparo de una pistola que debía ser de fogueo, pero en la que un mafioso incluyó una bala real.

Casualidades aparte, lo cierto es que el rodaje de "The Crow" fue todo un despropósito, el estudio no se quería gastar dinero, y obligaba al equipo a hacer jornadas maratonianas y ahorraban en cualquier partida, incluyendo la de seguridad laboral. Tras la muerte de Lee, la productora recurrió a los efectos especiales para insertar descartes de tomas en los planos que quedaban por rodar, y así lograr que el personaje de Lee terminara la película. La escena de la muerte de Eric fue rodada de nuevo, esta vez con un cuchillo, pese a que muchos aseguran que la muerte de Brandon Lee está incluida en el montaje final de la película. Eso es totalmente falso. Es más, no os empeñeis en buscar por internet. El plano en el que Brandon Lee muere fue confiscado por la policía y tras finalizar la investigación, quemado por el propio Alex Proyas.

Muchas son las similitudes entre las muertes de padre e hijo. En "The Crow", Eric volvía de la muerte; en "Game of Death", película inconclusa de Bruce Lee, éste se hacía pasar por muerto. La magia digital permitió a los productores incluir el rostro de Brandon Lee en el cuerpo de un especialista para finalizar la película. Su padre no contaba con ordenadores, pero también tuvo que sufrir, después de muerto, que su rostro se recortara (con papel y tijeras) y se pusiera sobre la cara de un doble, y que se usaran descartes de otras películas para vender nuevos films con su nombre. Haya o no maldición, lo cierto es que ni muertos pudieron descansar del afán recaudatorio de Hollywood.

Fotos: Taringa, KoreanBeacon, Brandon Lee