El bien y el mal en «Unthinkable»

La verdad es que el tráiler que vimos de "Unthinkable" hace un par de meses no hace justicia a la película. Parecía que tendríamos una nueva película con tintes post 11-S, con un nuevo punto de vista sobre temas tan repetidos en el cine como el terrorismo, el islamismo y la guerra santa. Se han hecho de todas las maneras, desde la piel de los pasajeros que estaban en uno de los aviones que al final no alcanzó su objetivo en "United 93", hasta combatiendo en Irak en películas como "Redacted" o "Jarhead".

Esta vez Gregor Jordan, sin una realización demasiado innovadora, aporta una nueva línea muy interesante puesto que la historia está narrada en los más profundo de la sociedad norteamericana y no toma el 11-S como su origen, sino como su causa. El argumento de la película es bastante sencillo: un terrorista emite un vídeo donde se puede ver que ha colocado tres cabezas nucleares en tres ciudades distintas de Estados Unidos. Y, como siempre, si no se cumplen sus exigencias dentro de un periodo de tiempo limitado, explotarán.

Si sólo nos quedáramos en eso, es verdad que tendríamos una historia tremendamente simple, que sólo trataría la investigación que tendrían que llevar a cabo los distintos departamentos de la policía para encontrarlas, sin embago la historia quiere ir más allá, y lo consigue. Aquí es donde entran en juego los personajes principales de la película.

Samuel L. Jackson interpreta a un torturador profesional, el mejor con el que cuenta el gobierno estadounidense. Cuando se necesita conseguir información rápidamente, siempre acuden a él puesto que es el mejor y siempre cumple con sus objetivos, aunque sus métodos no son precisamente de lo más humanitarios. Carrie Anne-Moss interpreta a una agente del FBI encargada de encontrar las bombas, por lo que tendrá que interrogar al terrorista, interpretado por Michael Sheen. Cabe decir que todos ellos están magníficos.

Lo más interesante, y lo que sin duda hace a esta película realmente buena, son los dos puntos de vista que predominan en la película. Por un lado está el de Jackson, que defiende la idea de que todo vale mientras se consiga sonsacar la información al terrorista. Por otra parte, Moss es defensora de los derechos civiles y de que la tortura no es un método válido no sólo para obtener esta información, sino para tratar a un ser humano por muy dañino que sea. Esta dualidad sobre lo que está bien y lo que está mal también la pudimos ver en "Hard Candy", que analizaba la idea de que el fin justifica los medios.

Queda claro en todo momento cuál es el punto de vista que el director quiere dar, y sobre todo cuál de estas dos mentalidades debe estar por encima de la otra. Esto sería un problema si no fuese porque realmente influye en la idea del espectador de manera tan decisiva que cambia completamente el concepto inicial de la película y consigue convencer con sus mensajes. Es verdad que sus argumentos obligatoriamente se decantan por uno de los dos lados, pero consigue que el espectador se plantee si, al menos en algunos casos, está bien lo que antes podríamos considerar como mal.

Gran culpa de esto tiene el guión de Peter Woodward, que no ha destacado especialmente por sus escritos puesto que al anterior a esta película data de 2007 —"Closing the Ring"—. Los personajes están muy bien individualizados y, pese a representar unas ideas tan contrarias unos de otros, no caen en los típicos estándares ni en una caracterización superficial. Especialmente interesante es la evolución que sufre el personaje de Carrie-Anne Moss a lo largo de la película.

"Unthinkable" no es sólo una película más sobre las consecuencias del 11-S, ni siquiera sobre la situación del país después de ese acto terrorista: es un ensayo sobre el bien y el mal y sobre todo es una obra que nos hará plantearnos nuestra moralidad y el punto de vista que tenemos para ciertas cosas. Si a esto le unimos un trío de actores con muy buenas interpretaciones, el resultado no puede ser más que una película más que interesante.

Fotos: Descargaz & BullMovies