Adios a Jill Clayburg, la mujer descasada

Pocos medios se han hecho eco del fallecimiento el pasado viernes de Jill Clayburg, a los 66 años de edad, en su casa de Lakeville (Connecticut), víctima de una leucemia crónica, enfermedad contra la que había luchado durante más de dos décadas, según confirma su marido, el dramaturgo David Rabe.

Actriz neoyorkina nominada al Oscar de Hollywood en dos ocasiones, la carrera de Jill Clayburg se desarrolla a través de personajes que representan mujeres independientes que sobresalen por encima de los hombres en un registro similar al de actrices como Diane Keaton, Ellen Burstyn o Marsha Mason.

Nacida en 1944 en el seno de una familia adinerada que le proporciona una educación en las mejores escuelas, tras tomar la decisión de convertirse actriz, se une al Charles Street Repetory Theater, para trasladarse a finales de los años 60 a Nueva York, participando en Broadway en varios personajes hasta que da el salto al cine en 1969 en un pequeño papel en la que sería una de las primeras películas de Brian De Palma, "The Wedding Party".

Obtiene su primer papel importante en "Portnoy's Complaint", única película dirigida por el guionista Ernest Lehman, desde entonces compaginaría su actividad cinematográfica con una intensa carrera televisiva y teatral. "The Thief Who Came to Dinner", "The Terminal Man" o "Semi-Tough" son algunos de los filmes en los que participaría hasta que en 1978 protagoniza "An Unmarried Woman", la película de Paul Mazursky por la que consigue su primera nominación al Oscar y por la que consigue el premio a la Mejor interpretación en el Festival de Cannes.

A continuación realiza uno de los personajes más controvertidos de su carrera, el de Caterina Silveri en "La luna", la película de Bernardo Bertolucci en la que interpreta a una madre que mantiene una relación incestuosa con su hijo de 15 años para ayudarle a superar su adicción a la heroína. A esta sigue "Starting Over", dirigida por Alan J. Pakula, por la que obtiene su segunda nominación al Oscar.

En la década de los 80 y tras "I'm Dancing as Fast as I Can", su carrera entraría en declive debido, en parte, a la mala elección de sus trabajos, aunque continuaría trabajando tanto en cine como en televisión que todavía le reportaría sorpresas como la nominación a los premios Emmy, en 1975, por su participación en la película para televisión "Hustling" o su personaje para la serie "Nip/Tuck", en 2005. Los aficionados a la pequeña pantalla seguro le recuerden como la madre de Ally McBeal en la serie homónima.

Actualmente están pendientes de estreno las dos últimas películas en las que participó: "Love and Other Drugs" y "Bridesmaids".

Vía: The New York Times | Fotos: Películas a Fondo