Tarsem Singh: un director singular (II)

Continuamos con nuestro pequeño estudio sobre el peculiar director de cine Tarsem Singh, que comenzamos hace unos días. Esta vez nos centraremos en su última película hasta la fecha: "The Fall", de la que ya os hablamos en Extracine cuando se estrenó.

Personalmente creo que esta obra supone la culminación del estilo de Tarsem a falta, claro está, de que podamos disfrutar de su siguiente película.

The Fall

El segundo largometraje del director recogió premios por todo el mundo, entre ellos el de Mejor Película en el Festival de Sitges o la Mención Especial para el director en el Festival de Berlín de 2007. Y no es para menos. La historia es mucho más compleja que la de su anterior cinta: en un hospital de Los Ángeles, durante las años 20, un especialista de cine es ingresado por una fatal caída. A la posibilidad de quedarse parapléjico se le une que su novia le ha abandonado y que ha perdido su trabajo. Allí conoce a una niña pequeña que tiene el brazo escayolado por otra caída —The Fall es lo que los une—, a la que pretende utilizar para conseguir todas las pastillas posibles para suicidarse. Para ello, se inventa una épica historia donde 5 valientes héroes deben salvar su honor y acabar con el dictatorial gobernador Odious.

Pero la historia va más allá, va mucho más allá. No se centra en narrar una simple historia preconcebida y ajena a su autor: el creador forma una parte capital de su obra, que está impregnada de sus sentimientos, los cuales condicionan los acontecimientos de la manera más directa. Tarsem no sólo habla de la historia de un especialista de cine deprimido: habla de todos y cada uno de los creadores de cine y de cómo su manera de ser y su situación personal afectan significativamente al resultado final de la obra. Podríamos decir que la película es un homenaje al cine en general y al cine mudo en particular.

Al igual que en "The Cell", Tarsem utiliza la mente del ser humano como escenario para el desarrollo de los acontecimientos ya que él mismo ha declarado que le interesa mucho la fantasía de la mente. Si en la primera película nos situaba dentro del cerebro de un asesino en serie, esta vez retrocede en el tiempo para adentrarse en la imaginación desbordante de la pequeña AlexandriaCatinca Untaru—. Por el hecho de que estemos hablando de una niña como protagonista, no quiere decir que la historia sea más simple o más infantil, al contrario: la ilimitada imaginación que tiene un niño pequeño para asimilar cualquier cosa que le cuenten los adultos y cómo reinterpretan esa información según su mente es lo que prima principalmente en la historia, exponiendo siempre el punto de vista que tiene la niña de lo que le cuenta Roy Walker —Lee Pace—.

Pero si estamos hablando de esta película es porque nos interesa cómo la realizó Tarsem, de qué manera concreta y por qué no de otra. Simplemente, como dato curioso, decir que el rodaje se produjo en, atención, 28 países distintos. Una producción así habría sido mucho más fácil de hacer en un estudio, simulando las distintas localizaciones, lo que supondría un gran ahorro de tiempo y de dinero. Sin embargo el director quería estar allí, no le valía nada irreal o inventado: los paisajes son tan importantes como los propios actores, puesto que también nos muestran la manera de ser y los sentimientos de los personajes. Esto demuestra la gran importancia que tienen para Tarsem las localizaciones donde rueda.

El tipo de planos que utiliza también son muy significativos en su estilo. En "The Cell" mayoritariamente nos encontramos con planos cortos, donde los personajes tienen el espacio muy limitado, haciendo referencia a la mente del criminal donde se encuentran, un lugar claustrofóbico donde los personajes no se pueden mover con total libertad. Sin embargo en "The Fall" es todo lo contrario: la pantalla se abarrota de planos generales, grandes especios abiertos de gran colorido que hacer referencia a la ilimitada imaginación de la niña protagonista, siempre con nuevas ideas e historias en la mente.

Así podemos observar que el estilo de Tarsem siempre ha seguido una línea contínua, muy definida y sobre todo muy característica. Actualmente se encuentra en la postproducción de su nuevo largometraje, titulado "Immortals", en cuyo reparto podemos encontrar nombres como el de Mickey Rourke, John Hurt, Henry Cavill o Luke Evans. Protagonizada por el héroe clásico Teseo, promete grandes dosis de efectos visuales espectaculares y de imágenes inolvidables por la guerra que enfrentará a dioses con titanes. El propio director calificó que el estilo de la película será una mezcla entre Caravaggio y "Fight Club", mientras que los productores serán los mismos que trabajaron en "300".

El estreno está previsto para finales del año que viene y no se qué opinaréis vosotros pero yo creo que han acertado con la elección de Tarsem y no puedo esperar a verla en las pantallas.

Fotos: EdgarLoya & SrTom