Secuencias favoritas: «Oldboy»

Hoy queremos inaugurar una nueva sección dentro de Extracine. Como podéis ver en el título, trataremos las escenas favoritas de alguna película. No tiene por qué ser una película especialmente relevante dentro de la historia del cine, ni siquiera dentro de nuestras películas preferidas, sino secuencias que nos sorprendieron por su originalidad, su puesta en escena o por lo que queramos.

Para dar inicio, he elegido una escena mítica dentro de la película coreana "Oldboy", de la que ya os hablamos hace mucho pero de manera muy breve. Esta obra de Park Chan-Wook forma parte de la llamada Trilogía de la Venganza, en concreto se trata de la segunda parte de la saga, precedida por "Sympathy For Mr. Vengeance" y predecesora de "Lady Vengeance". Como podéis adivinar, todas ellas tratan del mismo tema: la venganza. Una especie de "Kill Bill" a la coreana.

Sin embargo nos vamos a centrar en "Oldboy", considerada por muchos como la mejor película de las tres y como una de las mejores cintas del cine coreano. En ella se narra la historia del secuestro de un hombre de negocios, que sin ninguna razón aparente se encuentra encerrado en una habitación con la única compañía de un televisor. Allí pasa quince años de su vida y con cada uno de ellos se autoconvence más y más de la venganza que llevará a cabo cuando salga de allí contra los que le secuestraron. Además un año después de su secuestro trasciende la noticia de que su mujer ha sido asesinada y la policía le toma como culpable, ya que sus huellas estaban por toda la escena del crimen.

Tras años de intentar escapar de esa prisión impuesta, cuando ya consigue abrir un pequeño hueco en la pared y consigue disfrutar de la brisa y la lluvia, inexplicablemente le dejan libre. Cuando sale a la calle, un desconocido le entrega un teléfono móvil y una cartera llena de dinero. Mientras está comiendo le llaman y una voz al otro lado le pregunta si quiere conocer quién le secuestró y por qué.

A partir de aquí se desarrolla una historia donde aparecen personajes desconocidos pero que tienen un enorme protagonismos en la historia del personaje principal y en su búsqueda de la verdad. Las subtramas de los distintos personajes van tejiendo una red que consigue un sólido guión pero tremendamente enrevesado, donde algunos hechos se mezclan con otros sin aparente explicación.

La escena que os traigo aquí transcurre en un único escenario: un pasillo. En este punto el protagonista ya ha sido liberado y ha descubierto dónde le tuvieron secuestrado, así que va allí para conseguir más información. Cuando intenta salir del edificio se encuentra con bastante resistencia por parte de un numeroso grupo de enemigos:

Podemos comprobar que se trata de una escena de acción poco usual para este tipo de películas puesto que hay violencia pero no hay sangre y el ritmo es frenético pero no hay montaje. Es especialmente significativo este punto del montaje puesto que en la gran mayoría de escenas de lucha, sobre todo si hay tantos personajes implicados, lo más recurrido es utilizar brevísimos planos que se van alternando entre ellos, siempre con distintos puntos de vista para dar la sensación de un movimiento de cámara mayor que el que en realidad se da.

En esta escena, sin embargo, no hay nada de eso. Es todo un plano secuencia con movimientos laterales que siguen al personaje y sus movimientos, sin interesarse en ningún momento en cambiar de punto de vista o de tipo de plano para explotar distintas posibilidades visuales. Es más propio de un videojuego de plataformas que de una escena de lucha.

Además la complejidad de rodar casi tres minutos de plano sin cortes, se le añade los numerosos personajes que podemos ver en la pantalla y que tienen que estar mínimamente coordinados para que el resultado no sea un desastre.

En conclusión, elegí esta escena porque la primera vez que la vi me dejó muy sorprendido. No es nada usual encontrarse planos secuencia en películas de acción, y menos aún si se trata de una lucha y con tantos personajes implicados. Sin embargo el director consigue que el resultado sea muy poderoso tanto visualmente como narrativamente, y que el espectador se mantenga hipnotizado por las imágenes sin pensar en otra cosa que no sea el posible final del protagonista.

En próximas semanas seguiremos aportando nuevos ejemplos a esta sección, y otros compañeros expondrán sus escenas preferidas. Mientras tanto os toca el turno a vosotros: ¿cuáles son las vuestras?

Foto: Taringa