El paso del 2D al 3D, primeras críticas

El 3D es un tema que, como todos sabréis, no es completamente actual, pese al bombardeo de este tipo de producciones que encontramos hoy en día en la cartelera. Ya desde los primeros años del cine, algunos realizadores se interesaron por explotar las posibilidades que tenía mostrar imágenes tridimensionales en pantalla, o al menos que la retina del espectador percibiera eso. Así encontramos películas como "The Power of Love" que ya en 1922 utilizaba dos proyectores, uno filtrado en verde y otro en rojo mientras el público se ataviaba con las correspondientes gafas.

A lo largo de la historia del cine nos hemos encontrado con que las innovaciones tecnológicas se aplicaban a las películas para conseguir atraer más espectadores a las salas. Estos avances se solían aplicar en momentos de depresión, como las películas en color después del crack del 29 o el Cinemascope tras la Segunda Guerra Mundial. Casualmente la crisis mundial en la que nos encontramos empezó hace poco más de dos años, y hay que recordar que "Avatar", el paradigma del cine 3D actual, se estrenó hace menos de uno.

Por ello nos encontramos en un momento donde el 3D está intentando imponerse en la industria. ¿Cuáles son las principales razones? Sobre todo la eterna lucha contra la piratería, aplicando nuevas técnicas para que el público crea que es mejor ver una película en el cine, pagando el plus de las gafas y el 3D, que en su casa aunque sea en un DVD original, no ya bajadas de internet.

¿A qué viene este artículo? Porque hace tiempo que cada vez estoy más convencido de que actualmente el 3D no se merece el coste que debemos pagar por él. Se ha abierto un debate en Hollywood sobre este tipo de producciones, especialmente las que están rodadas en 2D y posteriormente, por presión del estudio, se pasan a 3D para aprovechar el tirón.

Jeffrey Katzenberg —el menos conocido de la imagen—, director ejecutivo de DreamWorks Animation, se ha sumado a las críticas de muchos especialistas sobre este tema, con declaraciones como:

El 3D es un proceso que requiere tiempo [...] La industria siempre encuentra formas de realizar películas aún peores [...] Cuanto más prisas se tengan, más terrible es el aspecto [...] Pedir a la gente que pague un precio extra por eso es una aventura fallida

Tampoco vamos a pensar que Katzenberg es el único ejecutivo que tiene en cuenta la opinión del público, puesto que su estudio también ha estrenado unas cuantas películas este año en formato tridimensional. Sin embargo es interesante comprobar cómo ya desde dentro de los estudios se está cuestionando esta idea de la rentabilidad es lo primero. Puede que todas estas afirmaciones sólo sean de cara a la galería o puede que, con el peso que tiene este hombre en DreamWorks Animation, al menos se pueda cambiar algo

Personalmente veo bastante lamentable el uso que se está haciendo del 3D en las películas actuales, especialmente porque son muchos los ejemplos de obras rodadas con métodos tradicionales que se pasa a formato tridimensional, como "Alice in Wonderland" de Tim Burton. También creo que hay ejemplos por los que sí merece la pena pagar ese extra, como la ya mencionada "Avatar" por la espectacularidad de sus imágenes o las dos últimas producciones de Pixar, que han demostrado que el 3D no sólo sirve para apabullar al público con imágenes impactantes, sino que esa técnica también se puede poner al servicio de un mensaje y de una estética común que cree una obra mucho más completa y compleja.

Como siempre, el estudio californiano se encuentra a la vanguardia del cine actual. Esperemos que el resto de productoras tomen ejemplo y dejen de tratar al público como seres a los que sacar el dinero.

Vía: Yahoo Noticias | Fotos: Witivi & Loqueyotediga