Leyendas Urbanas del Cine: «3 Men and a Baby»

¡Ah, las Leyendas Urbanas! Esa mezcla perfecta entre secreto a voces e historia inverosímil que tanto nos gusta. Por una parte nos dan el poder de conocer algo alucinante que muy poca gente conoce, por otra parte, nos hacen quedar como tontos cada vez que descubrimos su mentira. Mundo fascinante el de las leyendas urbanas... Las hay de muchos tipos, desde las más clásicas como la de la "chica de la curva" a un monton de leyendas de "nuevo cuño" que circulan como la pólvora gracias a los emails en cadena.

Pero como no podía ser de otra manera, en Extracine nos vamos a fijar en un tipo de leyenda urbana muy particular: Las leyendas urbanas del cine. Comenzamos hoy un especial en el que veremos algunos de los más divertidos (o no) bulos, leyendas y rumores que se han extendido por todo el mundo referentes a películas y estrellas de la gran pantalla. ¿O acaso nadie ha oido hablar del ahorcado en "El Mago de Oz"? ¿Nadie ha escuchado aquella historia de que el Oscar a Marisa Tomei fue un error de Jack Palance? Son muchas las leyendas que circulan en torno al celuloide, pero para empeza he escogido una de mis favoritas, todo un clásico: El fantasma de "Tres hombres y un bebé".

Pongámonos en antecedentes: Año 1987, Leonard Nimoy (si, Mr. Spock) dirige un remake de la éxitosa cinta francesa "Tres solteros y un biberón". El remake al más puro estilo USA cuenta con un elenco de estrellas del momento: Ted Danson, Steve Guttemberg y Tom Selleck. La película tiene un éxito moderado y es olvidada rápidamente por el público. Pero tras su salida en VHS (¡que tiempos!) se convierte en todo un éxito por un rumor que se extiende como la polvora - y sin internet de por medio -: Tras una cortina, en una de las secuencias se puede ver claramente un fantasma. La secuencia en concreto es esta:

Los rumores se disparan: La leyenda cuenta que se trata de un niño que falleció en el apartamento dónde se rodó la película. Algunos incluso aseguraban que el niño empuñaba una escopeta porque murió pegándose un tiro. En las versiones más truculentas de la historia, la madre del niño huía despavorida del cine tras ver a su hijo con la ropa que llevó el día de su entierro.

Como de costumbre, la realidad es mucho menos divertida. La película, como el 90% de las películas de Hollywood, se rodó en un plató. Concretamente en Toronto, y no en ningún apartamento, y es muy raro que un niño se muera en un plató. Lo que podemos ver es símplemente un carton recortable de Ted Danson, el típico que se pone en los cines para promocionar una película. Y es que el personaje de Danson es actor en el film, y el recortable promocional sale varias veces en la película como podéis ver en la foto. A algún miembro despistado del departamento de atrezzo (culpables de la gran mayoría de leyendas urbanas cinematográficas) se le olvidó recogerlo, y la figura de Danson apareción dónde no debía estar.

La cosa es que la película se convirtió en un éxito en los videoclubs de todo el mundo, incluso recuerdo un programa de TV que se emitía en españa a principios de los 90, "Impacto TV" que le dio una segunda vida al bulo dándolo como real.

Éste es uno de los más difundidos, pero hay muchos más que veremos semana tras semana. Para los interesados en el tema de las Leyendas Urbanas, recomendarles varios libros. Cualquiera de los escritos por Jan Harold Brunvand, el gran estudioso de las leyendas urbanas de nuestro tiempo. Pero si queréis centraros en el cine, "¡Malditas Películas!" de Miguel Ángel Prieto, es vuestro libro. ¿De qué otras películas habéis escuchado leyendas urbanas? Dejadnoslo en los comentarios y las analizaremos en próximas entregas.