“Toy Story 3″: Jugando a ser adultos

"Toy Story 3" (Unkrich, 2010)

Era 1995 cuando aparece en cartelera mundial el primer proyecto de animación entre una compañía naciente llamada Pixar y la empresa Disney. La cinta que fue un fenómeno total y arrasó con la crítica, sentó un nuevo precedente en la historia de la animación. Personajes como Woody el vaquero (con la voz en inglés de Tom Hanks), Buzz Lightyear (Tim Allen), Rex, Ham, Stinky, El señor Cara de Papa, entre otros,se han quedad para siempre en la memoria de todo niño y adolescente que vivio los 90s muy de cerca.

Toy Story es una alegoría a la amistad y sobre todo, es el alimento a la imaginación de todo niño, creer que tus juguetes pueden tener vida propia, es mágico. John Lasseter no sabía que había creado una historia universal.

Repitiendo el mismo éxito, en 1999 aparece la segunda parte con personajes novedosos como Jessy, Tiro al Blanco y el Oloroso Pete. Esta secuela dota de exteriores hechos con mucho cuidado, la animación de Pixar mejoraba cinta con cinta. La temática era sencilla, Woody se perdía por accidente en una venta de garaje y un coleccionista lo encuentra para llevárselo. Pero los juguetes se lanzan a la aventura y lo rescatan, antes de que Andy regrese y se de cuenta, que no está.

Con algunos gags como el que Zurg sea el padre de Buzz recordando a Star Wars, y la suma de que Matel accedía para que sus juguetes tuvieran presencia en las cintas (en una escena de los créditos Barbie preguntaba si iba a tener más participación en la tercera parte, cosa que le concedieron), la segunda parte era fresca, entretenida y muy amena.

Esta tercera parte viene con un golpe fuerte de añoranza. En primer lugar, es el cierre generacional de todos los niños de los noventas que ahora son veinteañeros, es el darte cuenta que viviste muchos años con la fantasía de que tus juguetes cobraran vida, es por eso, que el éxito de esta cinta está más que asegurado. Esta vez el que dirige esta cinta es Lee Unkrich, quien ha fungido como asistente de director en las anteriores películas, a pesar de ser su primer largometraje, el tenía todas las piezas armadas para hacerla un éxito. Además este cinta cuenta con el guionista de Little Miss Sushine. Michael Arndt doto de una madurez a los personajes y dio pequeños toques de fino humor, imperceptible para personas que no ponen atención en las películas, imperdibles para los cinéfilos de hueso colorado.

Lotso de "Toy Story 3"

Woody aparece con ese sentimiento de que siempre será juguete de Andy mientras que todos aceptan que el Andy ya es un muchacho universitario. Es hora de crecer nos dice la película cada momento, es hora de dejar el pasado y darle alegría a nuevos niños dicen los juguetes, y por azares del destino terminan en Sunnyside, una guardería donde el oso Lotso tiene el control de todos los juguetes en ese lugar. Woody (junto con el espectador) tiene que aprender que hay que vivir nuevas oportunidades y que debemos de soltar las cosas cuando ya sabemos que no podemos mantener más.

La cinta tiene un guión redondo, un score más que delicioso orquestado por el siempre genial Randy Newman, la musicalización de las acciones de Lotso son increíbles. Esta cinta con respecto a la segunda parte es mucho más intimista, tiene menos exteriores y mucho de interior, lo que provoca que sea más sensorial, hay eventos que logran golpear al público y al final te dejará con un sentimiento de que así tienen que ser las cosas, no hay más que aceptar que todos hemos crecido.

Como siempre, con una cinta con bellísimos momentos, heroicas situaciones y un gran villano, Lotso, tan odiado como querido; esta cinta es un cierre bien logrado de una franquicia única, que siempre tuvo bien cuidado todos los mínimos detalles, y que siempre dotó de buenos mensajes para toda la familia.

Toy Story es la comprobación de que Pixar es el que está por encima de los demás en cuanto a animación, historias maduras en películas geniales, que siempre cumplen y que por lo general nunca defraudan (Sólo Cars ha sido la menos favorecida), de ahí en fuera, esta cinta, es pura dinamita. Un clásico de principio a fin. 5 estrellas