«Inception»: Nolan se mete en tu cabeza

Hacer lo que ha hecho Christopher Nolan con su recien estrenada "Inception" no es nada fácil. Igual que no es nada fácil hacer una crítica de ésta película sin entrar en el complicado terreno de los Spoilers, avisados quedan los lectores.

Porque las películas basadas en sueños corren un gran riesgo, y es el del temido "efecto Serrano": Si al final todo es un sueño, pues vaya tomadura de pelo. El acierto de "Inception es el posicionamiento sobre la historia que toma su director, mostrando sus cartas desde primera hora al desarrollar toda su trama dentro del mundo de los sueños, convirtiéndolos a éstos en elemento narrativo principal de la historia.

Las múltiples lecturas y fórmulas que desarrolla la película, sólo comparables con la multitud de niveles narrativos, es el gran artefacto en el que Nolan basa el éxito de su cinta. Funciona a la perfección como Blockbuster veraniego para aquellos que busquen acción y efectos especiales. Funciona como juego con un espectador cómplice que disfrute resolviendo puzzles. Funciona como joya audiovisual cargada de un universo único y una banda sonora fascinante. Y lo que es más importante, funciona como ejercicio narrativo único, en el que las bases de la narración audiovisual, esas que Nolan ha demostrado dominar en diversas ocasiones, son tomadas por el director para darles la vuelta y usarlas a su antojo. Porque la narración de Nolan consigue lo que parecía imposible, que recursos estéticos y narrativos tales como la cámara lenta, el montaje paralelo o unos efectos especiales espectaculares, tengan una relevancia y una justificación dentro del guión, algo que en Hollywood no suele ocurrir muy a menudo, ya que siempre se busca la espectacularidad por la espectacularidad. Aquí Nolan demuestra lo que es usar los recursos a favor de una historia.

En tiempos de 3D, Nolan acaba de mostrarnos cual es la tercera auténtica dimensión del cine. No se trata de buscar la profundidad dentro de las dos dimensiones de alto y ancho, como suelen hacer la mayoría. Nolan descubre una tercera dimensión, más allá del tiempo y del espacio, dentro de los pensamientos de cada personaje, una dimensión que no está en nigún sitio en concreto y no sucede en ningún momento en concreto, pero que es la que lleva el peso de la trama de "Inception". Si bien el interior de los personajes, lo que piensan y lo que sienten, ha formado siempre parte de las buenas películas, nunca hasta "Inception" el interior de la mente de un protagonista había tomado forma de manera tan tangible y tan necesaria para una trama.

"Inception" es una historia policiaca en toda regla, es una película de ciencia ficción con reminiscencias (y muchas) de Phillip K. Dick, es una historia de amor, culpabilidad y sacrificios, pero sobre todo es una de esas películas que no se va de tu cabeza en días. Es un juego que exige al espectador aceptar sus reglas para poder disfrutarlo, reglas que, sin embargo, Nolan plantea dentro de su película con una simpleza y efectividad pocas veces vista en la ciencia ficción. Es una reflexión sobre la naturaleza de los sueños, sobre la realidad en sí misma, sobre el subsconciente y elconsciente, que se pregunta cual de los dos es más real.

Algo "Matrix", algo "Desafío Total", algo "Abre los ojos"... incluso algo "Ciudadano Kane", cambiando el trineo por otro juguete infantil. Son muchas las referencias que se vienen a la cabeza viendo este film, sin embargo, "Inception" consigue ser diferente a todas ellas.

Pero no es perfecta, ojo. Tiene dos fallos imperdonables para una película que podría entrar rápidamente a formar parte de la historia del cine. El primero y más evidente es un Leonardo DiCaprio empeñado en ser actor serio, y que sorprendentemente sigue encontrando buenos directores que le dan una enésima oportunidad. Llamenlo manía personal, pero para mí, DiCaprio, como en sus últimos papeles, no convence cuando quiere hacer de adulto. El segundo fallo, menos evidente, es un ligero exceso en las escenas de acción en el tercio final de la película. Imprescindibles para la trama, pero excesivamente repetitivas, a Nolan nunca se le han dado bien las grandes secuencias de acción, y eso se nota.

Pero todo es perdonable para una película que juega con tu cabeza como un malabarista, que en cada secuencia hace que te replantees la anterior, que te da las pistas necesarias para que rellenes los huecos de la trama, y que disfruta haciendo al espectador partícipe de la historia (ese final abierto, que tanto debate ha generado).

Una película imprescindible que, estoy seguro, se disfrutará aún más en un segundo visionado, y que de haberse estrenado en Diciembre, hubiese entrado directa en la carrera de los Oscars. Tal vez sea prematuro decir, como se ha dicho en muchos lados, que es un clásico desde ya, o que cambiará la historia del cine. Eso sólo el tiempo lo dirá. Por lo pronto los lectores de IMDB ya la han colocado la tercera mejor película de todos los tiempos, por encima de films como "Casablanca" o "Psicosis". ¿Estaremos viviendo en un sueño de Nolan?