«Paranormal Entity» o los fantasmas de la Señorita Pepis

Dados los varapalos que me pega el azar al enfrentarme a títulos de los que no conozco nada antes de verlos, me cuesta digerir que tenga que buscar realmente información de las películas antes de verlas. No. Sería como decirle a alguien después de ver una película de Robert Bresson, Eric Rohmer o David Lynch ---diciendo que son un coñazo y que no ha entendido nada--- que es culpa suya por no haberse informado sobre el cine de estos cineastas. Pues tampoco. Tan lícito es que a ellos no les guste cualquiera de estos tres directores, como que a mi me parezca que "Paranormal Entity" sea el colmo del tedio y el aburrimiento. Lo mismo me da que sea una posible secuela de "Paranormal Activity", un spoof o un mockbuster, no funciona en ninguno de los tres casos.

Thomas (Shane Van Dyke) decide grabar todo lo que sucede en su casa siguiendo las indicaciones de su médico, quien le ha puesto bajo medicación y necesita conocer de primera mano los efectos que ésta le produce. A su madre y hermana, Samantha (Erin Marie Hogan) y Ellen (Fia Perera), no les hace mucha gracia, pero la grabación puede que sirva para aclarar alguna cosa más, como que el asesinato de Samantha no se produjo a manos de su hermano, tal y como se argumenta en el prologo de la película, sino que fue producto de algo paranormal.

Las incongruencias del guión ---se dice que quien eta en observación es Thomas, cuando son Sam y Ellen las que necesitan que las encierren---, no son perores que el nulo estilo en cuanto a la dirección de Shane Van Dyke ---quien deliberadamente oculta su cara en todo momento. Tampoco se explica que si las cintas fueron encontradas, también estuvieran editadas, por cierto que he visto vídeos de bodas mucho más interesantes y entretenidos que toda la película. Lo prometo.

Está claro que pensaron que pidiendo prestado el piso piloto de una inmobiliaria, podríamos creernos que estamos viendo un típico hogar americano, sin fotografías ni cuadros, ni libros, ni vídeos, ni CDs, ni DVDs, ni CD-ROMs, ni juguetes de cuando eras pequeño, ni pequeños detalles sin importancia que, por lo menos hubieran dado credibilidad al entorno en el que se desarrolla la historia.

Tampoco se preocuparon por contextualizar la historia, no es que me crea o no los hechos que suceden, es que no me los creo ni en ese sitio, ni en ese momento, ni con estos personajes. No me hace falta creer en las cosas en las que creen los personajes, tan sólo que ellos se lo creen dentro de su historia, pero claro, las cualidades interpretativas de Erin Marie Hogan y Fia Perera dejan bastante que desear, al otro no lo menciono, porque en realidad, no sale.

Para postre, el cúmulo de situaciones que ocurren son tan típicas y tópicas que ni siquiera me llega a hacer gracia. Si por lo menos hubieran usado algo de sentido del humor, como decirnos que se trata de los descendientes de la familia White ("Carrie") o algo parecido, hubiera entendido que no tengan ni vida social, ni salgan de casa o hasta que el médico pase de ellos, pero es que se limitan a beber café, vestirse, peinarse, dormir, ir de una habitación a otra y hablar de chorradas. También podrían haber sido descendientes de Carla Moran, de "The Entity", pero esto tendría que ser en plan serio.

Prometo que la vi entera, aunque no sé si volveré a ver una propuesta de The Asylum, no sé, no sé. Eso sí sería un acto paranormal. ¡¡Dónde estarán los de Troma!! ¡¡Dónde!!

1 estrella

Fotos: Ser cinéfago, según John Trent Películas Ceroleni