Toy Story 3, con broche de oro

"Toy Story 3", Lee Unkrich, 2010

Voy a comenzar esta crítica con una afirmación que tal vez suene excesiva, gratuita, demagógica e incluso pasada de rosca, pero es que pensándolo bien creo que Toy Story es, con mucha probabilidad, la mejor trilogía de la historia del cine. Si no la mejor, al menos si que es la más regular, porque cada una de sus tres partes es una auténtica obra maestra. La mayor parte de las grandes trilogías de la historia del cine tienen su pequeño talón de aquiles, una parte que no está a la altura del resto: El Padrino: Parte III, El retorno del Jedi, Back to the future III... No se me ocurre ninguna trilogía de películas que haya mantenido un altísimo nivel en sus tres entregas salvo Toy Story, y que me perdonen los fans de Lord of the Rings pero es que nunca he sido muy devoto de la trilogía de Jackson. Bueno, podeis despellejarme en los comentarios tras esta afirmación que yo sigo a lo mío.

Toy Story 3 es, como bien dijo mi compañero Luis cine adulto con todas las de la ley. Es más, yo diría que es uno de los mejores dramas carcelarios que se han hecho nunca. Cualquier espectador que haya disfrutado con La gran evasión, Fuga de Alcatraz o la primera temporada de Prison Break disfrutará de lo lindo con Toy Story 3, ya que en ella se ponen de manifiesto todas las fórmulas del cine de prisiones (el plan para escaparse, el sacrificio por los compañeros, el jefazo de la cárcel, su matón tan grande como tonto...) pasados por el particular prisma de Pixar.

No os voy a hablar de las virtudes de Toy Story 3 ya que sería repetir las que ya se han observado tanto en éste como en otros medios especializados. Pero me gustaría resaltar que creo que no somos conscientes de lo que Pixar está haciendo en la historia del cine. Tratar de pensar no ya en un estudio, si no simplemente en un colectivo de cineastas que lleven la friolera de 15 años realizando prácticamente una obra maestra por año... eso tiene su mérito. Incluso la que para mí es la peor película de Pixar Cars está muy por encima de la mayoría de los estrenos mainstream de los últimos 15 años.

Como cada año, en la Academia le negarán la mayor, y Toy Story 3 tampoco se convertirá en la primera película de animación en ganar un Oscar a la mejor película. No importa. Toy Story siempre será mucho mejor que Braveheart y Up es mil veces más cine que The Hurt Locker. Y probablemente Toy Story 3 sea una de las mejores películas del año.

Lo mejor de Toy Story 3 es lo que deja atrás, su legado. Simplemente el hecho de que 15 años después los responsables hayan sabido mantener el look visual de la primera y no hayan forzado la máquina tecnológica para dar un look más realista a esta tercera parte, hace que las tres películas se vean con una unidad tanto visual como temática, digna de las mejores trilogías cinematográficas. Toy Story hablaba sobre la naturaleza de los personajes, Toy Story 2 ahondaba en el origen de éstos mismos, profundizando en su historia y planteando lo que desarolla ésta tercera parte: El futuro.

Toy Story 3 es toda una lección de vida tanto para pequeños como para grandes. Con su historia nos demuestra que hay que saber sobreponerse a los contratiempos del paso del tiempo, y que ante cualquier puerta que se cierre, siempre se abrirá otra. Un puñado de jueguetes han sido capaces de así verlo. Lástima que los humanos, muchas veces, no lo seamos. Todo esto sin tener en cuenta que es una película divertida hasta decir basta, y que jamás vi en una sala de cine a tantos niños sin mencionar palabra durante hora y media.

dos estrellas