M. Night Shyamalan: Un éxito rápido

Comenzamos hoy una serie de especiales en las que analizaremos la figura y la filmografía de uno de los directores más influyentes y reconocidos ---así como vilipendiado y criticado--- del actual cine americano: M. Night Shyamalan. Prefiero empezar poniendo todas las cartas sobre la mesa: me encanta Shyamalan, soy todo un incondicional de su filmografía, así que antes de que me lo digáis en los comentarios lo admito, seré totalmente subjetivo y parcial. Para los más críticos con el director de "Lady in the Water", sólo les pediré que tengan paciencia, ya que cuando termine este especial que nos llevará hasta el estreno en España de "The Last Airbender" se llevarán una sorpresa que recompensará sus ansias de criticar a Shyamalan.

Hoy empezaremos analizando su fulgurante llegada al éxito. Obviaremos sus dos primeras películas, "Praying With Anger" y "Wide Awake" por varios motivos. El primero es que, personalmente, no he visto ninguna de las dos, por lo que no puedo opinar. Además son bastante difíciles de conseguir y los que las han visto afirman que se alejan bastante del resto de su filmografía.

Así que para nosotros, su carrera empezará con la película que lo lanzó al estrellato internacional, "The Sixth Sense". Hoy también analizaremos la que para muchos es su mejor película: "Unbreakable". Como veis, empezar éste especial es fácil: Son dos de las películas que mayor unanimidad de crítica y público han conseguido, así que hoy lo tengo fácil. Cuando lleguemos a "Lady in the Water" o "The Village" tendré más complicado lo de defenderlas. En fin, empecemos.

"The Sixth Sense"

Cuando con tan sólo mencionar una línea de diálogo de una película, cualquier persona es capaz de identificar la película, podemos decir que, independientemente de sus valores artísticos o históricos, por una u otra razón, esa película ha pasado a formar parte de la Historia del Cine en la categoría de "Míticas". Son muchos los ejemplos: "Siempre nos quedará París", "Sigue el camino de baldosas amarillas", "Yo soy tu padre", o el caso que nos ocupa: "En ocasiones veo muertos". Es innegable que "The Sixth Sense" marcó un antes y un después en la Historia del Cine.

Corría el año 1999 cuando el boca a boca empezó a funcionar para una película de género, de un director desconocido, que cumplía todos los requisitos para ser un pastiche al uso: una estrella taquillera, una historia mil veces contada y mezcla de terror con niño. Lo tenía todo en su contra. En cambio fue todo un éxito y consiguió seis nominaciones a los Oscars. ¿Cual era su secreto? Un guión de hierro, una dirección soberbia y, sobre todo, uno de los mejores finales de la historia del cine, el cual, si no conocéis, os puedo hacer dos recomendaciones: Que paséis directamente a la parte en que hablamos de "Unbreakable" o que os pongáis a ver "The Sixth Sense" y luego nos sigáis leyendo, porque en las siguientes lineas voy a destripar el final. Avisados estais.

Y es que es imposible hablar de la película sin hablar de su final. Un final que muchos tildaron de tramposo, incoherente o efectista, pero que tras un segundo y tercer visionado, en lugar de perder enteros, hace que veamos hasta que punto Shyamalan es capaz de controlar su narrativa. El final, que nos revela la auténtica naturaleza de Malcom, hace que jamás un segundo visionado de una película fuese tan entretenido. Porque sólo entonces te das cuenta que nadie interactúa con él salvo Cole, que Malcom siempre lleva la ropa que usó el día de su muerte, cómo Shyamalan nos va revelando el desenlace final con pequeños detalles de dirección, como la presencia del color rojo en todas las escenas importantes, o líneas de diálogo que te hacen pensar ¿Cómo no lo he averiguado antes?

Pero lo más importante de éste final es lo consecuente que es con el tema de la película. Y es que hay dos cosas que se repiten en la filmografía de Shyamalan. La primera es que, como todos los buenos directores, utiliza una historia para hablar sobre un tema. La segunda es que sus películas son las peores vendidas de la historia del cine. Me refiero a que la publicidad, los trailers, y la temática nos hacen creer que son lo que no son. "The Sixth Sense" no es una película más de espíritus. Igual que "The Village" no es una película de monstruos.

"The Sixth Sense" es una película sobre la incomunicación, y es aquí dónde el final cobra un papel casi escalofriante, en lo que respecta a la relación de Malcom con el resto del mundo, muy especialmente con su mujer. Y es que Shyamalan ha sido capaz hacernos creer durante hora y media que un personaje está vivo, trabaja, tiene su vida con su esposa, con la que tiene problemas... pero no, el problema lo tenemos nosotros, una sociedad que está tan acostumbrada a la falta de comunicación, que es incapaz de identificarla en pantalla, dándola por normal. No somos capaces de identificar en la actitud de Malcom que en realidad está muerto. Y es eso lo que realmente aterra.

"The Sixth Sense" es sin duda la película más famosa de Shyamalan. Un éxito casi unánime de público y crítica, y algo muy difícil de superar. Para algunos jamás lo ha superado. Para otros, entre los que me encuentro, lo hizo con su siguiente film.

"Unbreakable"

Quizá el mayor lastre que tiene la segunda película de Shyamalan es, precisamente, "The Sixth Sense". Y es que son películas tan distintas que, por una mala publicidad, una mala asociación de conceptos, mucha gente salió del cine indignada. Son todos aquellos que no vieron en "The Sixth Sense" más que una película de espíritus con final sorprendente. Esperaban más de lo mismo, y Shyamalan se lo negó.

Y es que "Unbreakable" está más cercana a la futura "Lady in the Water" que de la película que lo lanzó al estrellato. Porque en ésta película Shyamalan reclama la mitología clásica que el pueblo norteamericano (tan acostumbrado a dar la espalda a sus nativos) no tiene. Y la encuentra en los cómics. Es en los cómics de superhéroes donde Shyamalan busca el origen de la idiosincrasia de la narrativa americana actual, y lo hace como siempre bajo su particular punto de vista. Peter Parker y Clark Kent son los Homero y Apollo de USA.

En "Unbreakable" un Bruce Willis en estado de gracia, más contenido que de costumbre, interpreta a David Dunn, un padre de familia en crisis que descubre de la noche a la mañana que es indestructible. Una vez más, las pistas para que un espectador avezado pueda anticiparse al final, están presentes en toda la película, desde el nombre del protagonista, que comparte iniciales en nombre y apellido como tantos otros superhéroes (Bruce Banner, Peter Parker...), y terminando por cada una de las apariciones de Elijah Price. Desde su aspecto, su vestimenta, e incluso la insistencia del director por mostrarnos su origen de forma paralela a como se nos muestra el origen de Dunn ---aunque de modo distinto, uno se hace en flashbacks, el otro en líneas de diálogos---, todo está encaminado a justificar el final. Final que por otra parte no hace más que cerrar y dar sentido a todo lo que hemos visto en la película. Aquí, mucho más que en "The Sixth Sense", el final justifica toda la trama, y aunque no consigue ser tan sorprendente como el de su anterior película, si que es épico y poético, y otra vez, hace que la película se disfrute aún más en un segundo o tercer visionado.

"Unbreakable" es una película sobre la responsabilidad, sobre la toma de decisiones. El tema ya se plantea en su primera secuencia, en la que Dunn decide quitarse el anillo para intentar ligarse a su compañera de tren. Un gesto tan superficial como ese unido a la interpretación de Willis nos deja ver a un hombre perdido, un hombre intentando ser lo que claramente no es, un hombre incapaz de afrontar de modo adulto los acontecimientos, al fin y al cabo, huyendo de su responsablidad como padre y esposo. Hasta que es consciente de que es mucho más que un simple padre de familia, hasta que se da cuenta que como padre, y como héroe, tiene mucha más responsabilidad de la que él creía. Con respecto a su hijo y con respecto al resto del mundo. Y es que no hay mayor heroicidad que la de defender a los tuyos y a tu familia, por encima de todos los inconvenientes. Un mensaje que puede sonar un tanto conservador ---de hecho toda la filmografía de Shyamalan lo es--- pero que está expuesto con maestría en una sucesión de secuencias totalmente redondas.

Hasta hoy es, para mí, la mejor película de su autor y me atrevería a decir que la mejor película de superhéroes que jamás se ha realizado, con permiso de "The Dark Knight". Película incomprendida por gran parte del público, algo que sería una constante en la filmografía de Shyamalan: El público espera una cosa y él le da otra completamente distinta. La semana que viene seguiremos el especial con dos películas muy distintas: "Signs" su, hasta ahora, peor película, y "The Village", la que probablemente más haya enfrentado a los espectadores: o la amas o la odias.