En busca del Hitchcock perdido

Que la Cultura forma parte del patrimonio de un país es algo que nadie pone en duda. Y que el cine es parte fundamental de la cultura de los último 100 años es algo que, al fin, se está entendiendo cada vez más. Por eso el Instituto Británico de Cine ha puesto en marcha una campaña para mantener viva parte de la historia de éste país, y sobre todo, parte de su legado cultural.

Y es que hablar de cine en el Reino Unido lleva, inevitablemente, a hablar de Alfred Hitchcock. Pese a que gran parte de su carrera la desarrollara en Hollywood, Hitchcock es el cineasta británico más famoso de todos los tiempos (con perdón de Chaplin). Ahora por poco más de 6.000 Euros, puedes "adoptar" una película del genio del suspense y colaborar a su restauración.

Una serie de nueve obras de su época muda necesitan de una restauración urgente, pues están a riesgo de perderse. Para ello, el BFI está recaudando fondos entre donantes voluntariosos. A cambio, una mención en los créditos finales de dicha película. La restauración de cada película ronda los 120.000 €, y entre ellas se encuentra una de las más famosas y aclamadas de la época muda de Hitchcock: "The Lodger: A Story of the London Fog".

Pero no sólo se trata de recuperar cintas en mal estado. El BFI también está buscando 75 películas británicas cuyas copias están perdidas. La más buscada de ésta lista es precisamente "The Mountain Eagle", dirigida por Hitchcock en 1926 y de la cual no se conserva ni una sola copia. Todo ésto no es más que un ejemplo de las consecuencias de la tardía aceptación del cine como arte y bien cultural. Como nuevo medio de entretenimento, en su día se tomó como un simple artefacto, una atracción de circo, por lo que las labores de conservación del patrimonio (no sólo en Europa, sino en todo el mundo) fueron nulas o escasas. Cuando ya está considerado parte importante de la cultura del siglo XX, es cuando se dan cuenta de lo mal que lo hicieron en su día.

Pensando en ello se me viene algo a la cabeza: Dentro de 50 años ¿andaremos como locos buscando copias perdidas de videojuegos que se considerarán clásicos? Al fin y al cabo, de puro entretenimiento, son cada vez más las voces que reclaman para el videojuego el status de bien cultural u obra de arte. Yo creo que esas cosas sólo se saben con el tiempo, aunque vendría bien estar prevenidos por si acaso, ¿no?.

Vía: El Mundo Foto:Mardecortesbaja