Alex de la Iglesia, Premio Nacional de Cinematografía

El director español Álex de la Iglesia ha sido nombrado por el Ministerio de Cultura de España, Premio Nacional de Cinematografía, el más alto galardón que otorga el Gobierno en este campo. El galardón resalta "su incontestable trayectoria profesional, innovadora y transgresora que ha enriquecido el lenguaje de nuesto cine". Hasta ahí nada que oponer. Creo que De la Iglesia merece éste reconocimiento como el que más. Lo curioso es que se lo hayan dado justo ahora cuando es presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas. Más aún cuando el mismo fallo lo reconoce "por su papel al frente de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas y su clara labor a favor del consenso y acercamiento de todos los que forman el cine español y de ellos con la sociedad".

En declaraciones a El País, el premiado ha afirmado:

"El premio me da mucha vergüenza porque, aunque no quiero parecer el típico humilde pedorro, se me ocurren otros muchas personas que son amigos míos y que se lo merecen más. Me supone una gran alegría porque me viene bien la pasta"

Ese es el segundo punto que no entiendo de lo del premio. 30.000 euros para el premiado. Con la que está cayendo... Se supone que el Gobierno Español ya apoya al cine español por medio de subvenciones, y también se supone que los premiados (tanto el de este año, como el de anteriores) son personas con una trayectoria amplia dentro del cine, por lo que no "les hace falta" precisamente el dinero. ¿No valía con una plaquita?

Creo que De La Iglesia, que está a punto de estrenar en EE.UU. "Los Crímenes de Oxford" a la vez que ha terminado el rodaje de "Balada triste de Trompeta", es uno de los mejores directores del cine español. Pese a algunos tropiezos ("Perdita Durango" o "Muertos de Risa"), sus mejores películas se han convertido en auténticos mitos dentro del cine español ("El Día de la Bestia" o "La Comunidad" son claros ejemplos). Está claro que su labor al frente de la Academia es digna de alabanza, y la última gala de los Goya fue prueba de ello. Por eso creo que es un premio merecido. Pero lo dicho: ¿no podrían ir esos 30.000 euros destinados a otros fines?

Vía: El País Foto: Cinencuentro