Descubren 75 películas, algunas se creían perdidas para siempre

Rescatan Upstream, de John Ford

Una increíble colección de 75 películas de los Estados Unidos, incluyendo varias que se habían creído perdidas para siempre en la historia fueron descubiertas en Nueva Zelanda y están siendo devueltas a su país de origen. Una de las obras rescatadas es la única copia de una película muda tardía, dirigida por uno de los gigantes del cine norteamericano: John Ford, así como también varias producciones entre 1910 y 1920 con importantes actrices de la época como Clara Bow y Mabel Normand.

La colección había sido almacenada en el archivo fílmico de Nueva Zelanda pero no se había reconocido su significado hasta el año pasado cuando fueron descubiertas por un conservador de películas con sede en Los Ángeles. El lote es visto ahora como una cápsula del tiempo del cine estadounidense entre 1910 y 1920. Sólo el 20% de las producciones entre 1900 y 1940 sobrevivieron al paso del tiempo, el resto se perdieron por causa de deterioro o negligencia.

Toda la colección viene de un período donde el cine norteamericano estaba recién despegando, e impulsado por el éxito de los westerns, había comenzado a triunfar alrededor del mundo. En 1910, para tener una idea, aproximadamente 9 de cada 10 películas mostradas globalmente habían sido hechas en Estados Unidos. "Es un extraordinario grupo de películas. Cerca del 70% de ellas está completo, lo que es extraordinario en sí mismo, y pueden inclusive tener las tintas originales" dijo Annette Melville, directora del National Film Preservation Foundation.

Sin dudas la cereza de la colección es "Upstream", una película de 1927 dirigida por John Ford, uno de los mejores directores de todos los tiempos, y el mismo que años más tarde hizo "The Grapes of Wrath" y "The Quiet Man". Ford hizo más de 60 películas mudas entre 1917 y 1928 pero sólo de 10 se tienen copias completas. La encontrada en Nueva Zelanda tiene un pequeño deterioro debido a los nitratos en el comienzo, oscureciendo los créditos, lo que podría llegar a explicar por qué demoró tanto en salir a la luz.

Realmente espero que se tomen los recaudos necesarios para proteger esta colección, que pasa a ser parte del patrimonio de la humanidad. Siempre me había llamado la atención cómo podía ser que obras clásicas se perdieran con el paso del tiempo hace 2000 años; ahora encuentro cómo se pierden copias de películas en menos de 100 años. Soy consciente de que sería demasiado pedir, pero tenerlas en formato digital y libres para ser descargadas en cualquier parte del mundo, eso sí sería la culminación perfecta de esta buena noticia.

Foto: Cineol