“Rubber” o la potencia del punto de partida

Me gusta pensar que existen muchas historias por contar. Me gusta pensar en todo lo que queda atrás cuando nos decidimos por un punto de partida, algo que obtura el potencial. Es algo parecido al nacimiento de un hombre: ¿cuántos hombres posibles mueren cuando un nuevo recién nacido comienza a llorarle al mundo después de la palmada iniciática del doctor? “Toda actualización es la muerte de los posibles”, lindo tweet sería.

El director Quentin DupieuxMr. Oizo— eligió el punto de partida para su film “Rubber”: un neumático abandonado en el desierto cobra vida —aunque Dupieux sea francés, me gusta pensar que “tire” (léase como se escribe) es el inglés para neumático, curiosidad babélica—. Y la personalización no termina aquí, el neumático animado se llama Robert.

Robert cuenta también con un gran potencial telepático —puede destruir cosas con su “mente”, tal como Clooney lograba detener el corazón de una cabra en “The Men Who Stare At Goats”—. Mientras se concentra en cuervos del desierto, Robert no resulta cinematográfico, pero logra ser la excusa de un film cuando tuerce su mirada ciclópea a los seres humanos.

Con un punto de partida tan fuerte, resulta difícil sostener la muerte de los posibles después de una primera elección narrativa. Pero aquí ocurre como en las matemáticas. Tenemos un infinito que es un ocho acostado. Viendo el signo, nos imaginamos el infinito. Ahora bien, tenemos un 1 y un 2. ¿También nos imaginamos el infinito con estos puntos de partida y de llegada? ¿Cuántos números hay entre 1 y 2?

Un buen punto de partida remite al infinito entre puntos finitos. Y Dupieux lo alcanza con “Rubber”, film que ha sido adquirido para Estados Unidos por Magnet Releasing, “la pata dedicada a cine de género” de Magnolia Pictures.

Un neumático abandonado cobra vida, descubre sus poderes telepáticos, mata cuervos y vira su ojo ciclópeo a los seres humanos. ¿No hay infinito en todo esto? Les dejo un teaser para que imaginen el ocho acostado:

Vía: Horror-Movies.ca | Foto: NightClubber